
Fiscalía pedirá prisión preventiva tras violento incidente
Santo Domingo Este. La madrugada del 30 de marzo dejó algo más que un altercado en una calle de Los Mina. Para una joven de 19 años, el episodio terminó en el suelo, con heridas visibles y una experiencia que ahora se tramita en los tribunales.
El Ministerio Público anunció que solicitará prisión preventiva contra el coronel policial Fausto Madé Ramírez, acusado de agredir física y verbalmente a la joven durante un incidente que quedó registrado en video y que rápidamente se difundió en redes sociales.
El arresto del oficial se produjo la mañana de este jueves, luego de que se entregara a las autoridades acompañado de su abogado. La detención fue ejecutada por agentes de la Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (Deamvi), tras una orden judicial gestionada por la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género de Santo Domingo Este.
Según la denuncia presentada ante la Fiscalía, todo comenzó cuando una patrulla policial, bajo el mando del coronel, se acercó de manera insistente a un vehículo en el que se encontraba la joven junto a su hermana menor y otra persona. Aunque el conductor explicó que se retirarían del lugar, la situación escaló.
El relato apunta a que los agentes impidieron la salida del vehículo y que uno de ellos habría provocado daños al automóvil. En medio de la tensión, los ocupantes decidieron bajarse para documentar lo ocurrido. Fue entonces cuando la situación se tornó más grave.
De acuerdo con la acusación, al percatarse de que estaba siendo grabado, el coronel reaccionó con violencia. La joven fue tomada por el cabello y lanzada al pavimento. El impacto le provocó lesiones en las rodillas y secuelas en la cabeza, según el informe preliminar.
El caso ha sido tipificado de manera provisional como violación a los artículos 309 y 309-1 del Código Penal, relativos a la violencia física, en el marco de la Ley 24-97 sobre violencia de género e intrafamiliar.
Mientras tanto, el oficial permanece bajo custodia y será trasladado a la cárcel de San Luis en lo que se conoce la solicitud de medida de coerción ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente.
Más allá del proceso judicial, el caso vuelve a poner en discusión el uso de la fuerza por parte de agentes del orden y la vulnerabilidad de ciudadanos en situaciones de control policial. Para la joven agredida, el proceso apenas comienza, pero ya carga con las consecuencias físicas y emocionales de una noche que no debía terminar así.






