Tras negar la inclusión de Líbano en el alto el fuego mediado por Pakistán entre EE. UU. e Irán y luego de lanzar una brutal oleada de ataques el miércoles que mató a más de 300 personas en Líbano, Israel ahora abre una puerta al diálogo.
En un breve comunicado publicado por su oficina, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo haber ordenado a su gabinete iniciar «negociaciones directas» con Líbano «lo antes posible», en respuesta a «los reiterados llamamientos» del Gobierno libanés.
Según el premier israelí, las conversaciones buscarían «el desarme de Hezbolá» y el establecimiento de «relaciones de paz» entre Israel y Líbano. Del mismo modo, valoró positivamente que el primer ministro libanés, Nawaf Salam, haya ordenado más temprano a su Ejército que «restrinja el uso de armas» en Beirut solo a las fuerzas de seguridad libanesas.
Más temprano, el presidente libanés, Joseph Aoun, había remarcado que estaba explorando una vía diplomática, con respuestas iniciales «positivas» de actores internacionales. Sin embargo, aclaró que «la única solución» pasa por «un cese al fuego con Israel que llevaría a negociaciones directas entre los dos países».
Para mostrar este contenido de X (Twitter), debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad.
Mientras Beirut pone esa condición para encarar las negociaciones –»en un camino separado pero bajo un modelo similar al de EE. UU. e Irán», señaló un funcionario libanés a Reuters–, Israel se niega a cesar sus ataques.
En otro mensaje posterior, Netanyahu remarcó que «no hay un cese al fuego en Líbano». Según medios locales, Israel accedería a reducir la escala de sus ataques, como le ha solicitado Estados Unidos. El presidente estadounidense, Donald Trump, le confirmó a ‘NBC’ que habló con el primer ministro israelí y que este aceptó lanzar una ofensiva «más discreta».
De acuerdo con el medio estadounidense ‘Axios’, el primer encuentro entre Israel y Líbano podría concretarse la semana próxima, en la sede del Departamento de Estado, en Washington DC. Los embajadores en Estados Unidos encabezarían las delegaciones (Yechiel Leiter por Israel, Nada Hamadeh-Moawad por Líbano) y el embajador estadounidense en Líbano, Michel Issa, oficiaría de mediador.
En esa línea, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó el jueves que organizará una reunión la próxima semana para discutir las negociaciones de alto el fuego en curso entre Israel y Líbano.
Una reunión entre equipos de Israel y Líbano, técnicamente en guerra y sin vínculos formales, sería un hecho histórico. Diálogos directos para la normalización de relaciones no se celebran desde 1983, mientras que a finales de diciembre se produjo el primer cara a cara entre funcionarios civiles israelíes y libaneses en cuatro décadas, durante una reunión del comité de monitoreo del cese al fuego declarado en 2024.
Más de 300 muertos por los bombardeos israelíes del miércoles
Mientras habla de diálogo, Israel no cesa sus ataques en Líbano, que sigue evaluando el impacto de los mayores y más brutales bombardeos israelíes desde el 1 de marzo, con más de 100 bombas lanzadas en 10 minutos.
A medida que se han recuperado más restos de entre los escombros y se han identificado cuerpos en los hospitales, el Ministerio de Salud libanés ha elevado a más de 300 los muertos por los ataques israelíes del miércoles 8 de abril, así como al menos 1.150 heridos. Así, Líbano contabiliza más de 1.800 fallecidos y 6.000 heridos en cuarenta días de ofensiva israelí.
Leer tambiénIsrael bombardea Líbano y pone a tambalear la ya frágil tregua de EE. UU. con Irán
Si bien, como de costumbre, Israel alegó haber atacado objetivos de Hezbolá, los múltiples e indiscriminados ataques aéreos, sin aviso previo, impactaron zonas comerciales y residenciales densamente pobladas durante la hora punta, provocando numerosas víctimas civiles. Esos ataques fueron calificados por Beirut de «barbáricos» y una «flagrante violación» al derecho internacional.
El jueves 9 de abril, Israel continuó bombardeando los suburbios del sur de Beirut y otras partes del país, según informaron los medios estatales libaneses, incluyendo otros dos puentes en el río Litani, en el sur libanés.
Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad.
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
Asimismo, el Ejército israelí aseguró haber matado en uno de los bombardeos del miércoles a Ali Yusuf Harshi, sobrino y secretario personal del líder de Hezbolá, Naim Qassem.
Además, su portavoz en árabe, Avichay Adraee, emitió nuevas órdenes de traslado forzado por futuros bombardeos a barrios periféricos de Beirut –entre ellos Chiyah y Janah, hasta ahora a salvo de los avisos–, en cercanías del aeropuerto y a varios refugios para algunos de los más de un millón de desplazados forzados por los ataques israelíes.
Por su parte, Hezbolá anunció al menos 20 operaciones militares, alegando que atacó vehículos israelíes que participan de la invasión en el sur del territorio libanés. Según el Ejército israelí, el partido-milicia chiita lanzó unos 70 cohetes este jueves hacia el norte de Israel, sin que se registraran heridos.
Condena internacional a los «atroces» ataques de Israel en Líbano
Los ataques a gran escala de Israel en Líbano han despertado una inusual condena generalizada, así como llamados a que el país árabe sea incluido en el cese al fuego mediado por Pakistán entre EE. UU. e Irán.
A la cabeza de los reclamos han estado varias naciones de Medio Oriente. El Ministerio de Exteriores de Qatar repudió en sus redes sociales «los atroces ataques aéreos israelíes que tuvieron como objetivo amplias zonas del Líbano y que provocaron cientos de muertos y heridos». Mensajes similares fueron emitidos por Turquía, Egipto u Omán.
Leer tambiénLíbano, estrecho de Ormuz y otras amenazas de cara a negociaciones: la tregua, al límite
Del mismo modo, Argelia condenó «en los términos más enérgicos» los ataques «bárbaros y salvajes» de Israel en Líbano, que atentan «contra la soberanía, la seguridad y la estabilidad» del Líbano y «amenazan con sumir a toda la región en una espiral de escalada».
Preocupaciones parecidas plantearon Rusia y China. La portavoz de Exteriores del Kremlin, Maria Zajárova, advirtió que una acción tan agresiva «amenaza con descarrilar el proceso de negociación que está empezando a tomar forma», mientras que el vocero diplomático de Beijing, Mao Ning, declaró que «la soberanía y la seguridad de Líbano no deben ser vulneradas» y «los civiles y sus propiedades deben ser protegidos».
En un tono un poco más duro de lo acostumbrado, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, alertó que se «hace difícil argumentar que unas acciones tan desmesuradas (de Israel) puedan considerarse legítima defensa» y que estos ataques «están sometiendo a una fuerte presión el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán».
Para mostrar este contenido de X (Twitter), debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad.
En esa línea, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot dijo que los bombardeos israelíes «debilitan» la tregua e insistió en que Líbano debe ser «imperativamente cubierto por este alto el fuego», mientras que, en declaraciones a Radio Times, la canciller británica Yvette Cooper señaló que la escalada israelí fue «profundamente perjudicial» y pidió que «el alto el fuego y el cese de las hostilidades también incluyan a Líbano».
Como viene ocurriendo en el ámbito europeo, España adoptó la postura más crítica hacia las acciones de Israel. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tildó de «intolerable» el «desprecio por la vida y el derecho internacional» por parte de Benjamin Netanyahu. Asimismo, reclamó que «no debe haber impunidad ante estos actos criminales» y también instó a que Líbano sea incluido en la tregua.
Con Reuters, AP y EFE








