La muerte violenta del activista Quentin D. tensa la campaña electoral en Francia

Quentin D., un estudiante de matemáticas y católico practicante de 23 años, murió el sábado 14 de febrero tras haber sido inducido al coma por una golpiza que recibió en Lyon (Francia), después de que asistiera a una protesta contra una conferencia propalestina.
El activista del grupo antiinmigración francés Némésis había brindado seguridad a mujeres de ese colectivo, presentado como feminista, durante una protesta en el Instituto de Estudios Políticos (IEP) de Lyon contra una conferencia impartida por la eurodiputada de izquierda francopalestina Rima Hassan, del partido Francia Insumisa.
Némésis, descrito por observadores como un grupo de retórica xenófoba y antiislámica, detalló en un comunicado que unas cinco mujeres militantes se concentraron en el instituto y “una quincena” de hombres las acompañaron a cierta distancia para «asegurar su seguridad». Entre ellos estaría Quentin D.
En ese contexto, la presencia de ambos grupos derivó en un enfrentamiento entre activistas de ultraderecha y grupos antifascistas en los alrededores del campus, lo que obligó a una primera intervención policial para dispersar a la multitud. Los detalles del incidente aún están siendo esclarecidos.
Poco después y a un kilómetro de la trifulca, Quentin fue encontrado en estado crítico por los servicios de emergencia, con una fuerte conmoción cerebral, antes de ser trasladado al hospital Édouard‑Herriot, donde se le indujo a un coma. Dos días después, murió por la gravedad de los golpes recibidos en la cabeza.
Otro joven que fue encontrado junto a Quentin, con lesiones más leves, explicó a los socorristas que habían sido víctimas de una agresión violenta.
De momento, no está claro si existe un vínculo entre el primer altercado cerca del IEP y la golpiza que le causó la muerte a Quentin.
La Fiscalía abrió una investigación por homicidio agravado y violencia agravada en tres circunstancias. Aunque durante el sábado se efectuaron numerosas comparecencias para esclarecer los hechos, según informó AFP, no hay autores formalmente identificados ni detenciones anunciadas.
¿Altercado aislado o agresión planificada?
Fabien Rajon, abogado de la familia de Quentin, describió en un comunicado la muerte del joven como una «emboscada metódicamente preparada» por «individuos organizados y entrenados, muy superiores en número y armados».
El letrado detalló que Quentin carecía de antecedentes penales y siempre había defendido sus convicciones de derecha de forma pacífica.
El abogado negó que Quentin prestara profesionalmente servicios de seguridad y explicó que el día de los hechos se ofreció, de manera voluntaria, a acompañar a las militantes del grupo a la manifestación.
Un video sin verificar, que circula en redes sociales y que ha sido presentado por algunos medios locales como el momento de la muerte de Quentin, muestra desde la ventana de un edificio a una decena de individuos encapuchados golpeando a tres personas en el suelo; dos logran escapar, una queda inmóvil.
No obstante, la escena se produjo en las inmediaciones del Instituto de Estudios Políticos, a casi dos kilómetros de donde fue hallado Quentin. No es posible afirmar a partir de las imágenes que una de las víctimas sea Quentin, aunque los horarios y la descripción del ataque sugieren que podría tratarse de la misma agresión.
Némésis sostiene que sus hombres de «seguridad» fueron perseguidos por una treintena de «antifas», o antifascistas, armados con guantes reforzados, gases lacrimógenos y el rostro cubierto, lo que a su juicio respalda la idea de un ataque planificado.
El grupo de ultraderecha señaló como autores del crimen a integrantes de la Jeune Garde (Joven Guardia), un colectivo antifascista disuelto en junio de 2025 y fundado por Raphaël Arnault, diputado de La Francia Insumisa elegido en 2024.
Repercusiones políticas a semanas de las municipales
La muerte de Quentin D. marca la antesala de las elecciones municipales del 15 de marzo, en las que se renovarán unos 35.000 ayuntamientos y los consejos comunitarios, con mandatos de 6 años.
Los partidos del espectro de la derecha apuntan a socavar la imagen de Francia Insumisa ante la muerte del joven activista, atribuida a militantes de izquierda.
Bruno Retailleau, líder del partido conservador Los Republicanos y candidato declarado para las elecciones presidenciales de 2027, culpó a la extrema izquierda de la muerte de Quentin, en línea con las acusaciones de Némésis.
También lo hizo Marine Le Pen, una de las figuras más prominentes de la ultraderecha francesa, quien abogó porque los perpetradores respondan ante la justicia «con la máxima severidad». La líder de Agrupación Nacional apeló a que las «milicias de extrema izquierda» sean catalogadas como «grupos terroristas».
Jean-Luc Mélenchon, líder del partido Francia Insumisa, al que pertenece la eurodiputada Rima Hassan, afirmó que algunas oficinas de su partido han sido atacadas tras las declaraciones de Retailleau y Le Pen, a quienes acusó de republicar «acusaciones infundadas» contra su partido y «explotar la tragedia de Lyon».
Hassan, que ha insistido en que ningún miembro de su equipo de seguridad estuvo implicado en los actos de violencia, pidió el viernes una investigación y la detención de los atacantes.
El presidente Macron intervino este sábado en la discusión con «un llamamiento a la calma, la moderación y el respeto». En una publicación en X, calificó como una «atrocidad» la muerte de Quentin y destacó que es «esencial que los autores de esta ignominia sean procesados, llevados ante la justicia y condenados».
«En la República ninguna causa, ninguna ideología justificará jamás el asesinato. Por el contrario, el propósito de nuestras instituciones es civilizar los debates y proteger la libre expresión de argumentos», escribió en X el presidente francés.
Con información de Reuters, EFE y medios locales


