
Tras la entrada en vigor del bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump advirtió a los buques iraníes que, si se acercan demasiado, “serán eliminados inmediatamente, utilizando el mismo sistema de eliminación que empleamos contra los narcotraficantes en barcos en alta mar”. El objetivo de Trump es agotar la fuente de ingresos petroleros de Irán, que ha podido exportar cerca de un millón de barriles al día desde que empezó la guerra. Washington no obstaculizará la libertad de los buques que transitan hacia Asia y desde puertos no iraníes; no obstante, la Organización Marítima Internacional afirmó que el bloqueo es ilegal.










