Denuncias de supuesto fraude electoral avivan la incertidumbre sobre el rival de Fujimori en el balotaje

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El conteo de votos de las elecciones en Perú no avanza al ritmo de los escándalos que enturbian el proceso democrático.

El escrutinio ha avanzado menos de dos puntos porcentuales en las últimas 48 horas. En este contexto, con el 93,32% de los votos registrados, Keiko Fujimori tiene asegurado su pase a la segunda vuelta, mientras su rival se define entre el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) y el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular).

La diferencia entre ambos es de apenas 13.000 votos a favor de Sánchez, según el boletín más reciente de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Con una brecha tan delgada, la definición del cupo a la segunda vuelta dependerá de la revisión que haga el Jurado Electoral Especial (JEE) de las más de 5.000 actas que presentaron inconsistencias, cerca de un 5% del total de los sufragios.

Mientras esto ocurre, la ONPE intenta contener el goteo de filtraciones mediáticas y las acusaciones judiciales que ponen en evidencia una cadena de errores que se remontan hasta antes de la apertura de las urnas. 

1.200 votos abandonados en Lima  

El agónico conteo de los votos presidenciales en Perú sufrió un nuevo revés el jueves 16 de abril, después de que un medio local mostrara en vivo cuatro cajas lacradas de la ONPE abandonadas con cerca de 1.200 cédulas electorales en su interior.

El programa “Beto a Saber” de ‘Willax’, conducido por Beto Ortiz, explicó que el material fue hallado en una bolsa en una calle de Lima, antes de ser entregado a la Policía Nacional, lo que podría implicar una ruptura de la cadena de custodia de los sufragios.

La ONPE confirmó el viernes la veracidad de la información, aunque explicó que los votos ya habían sido contabilizados en actas oficiales.

En un comunicado, el ente electoral detalló que las cajas contenían la votación de cuatro mesas del distrito limeño de Surco que eran trasladadas en un vehículo a una sede de la entidad junto a una veintena de cajas más.

Sin embargo, después de descargar el material, el personal de la institución se percató de que faltaban cuatro cajas que, por temas de espacio, se colocaron en el maletero del vehículo.

El organismo electoral indicó que «ante esta situación, se hicieron esfuerzos por contactar al conductor del vehículo, sin obtener respuesta».

«Unos trabajadores, por un error involuntario, lo han olvidado», insistió la funcionaria de la ONPE Claudia Sandoval, en entrevista con el programa de ‘Willax’.

La ONPE agregó que el material encontrado será sometido a investigación y su pérdida está siendo registrada en una denuncia policial.

No obstante, el escándalo ha servido de materia prima a quienes buscan inocular la tesis del fraude electoral, concretamente en el entorno del candidato. Rafael López Aliaga (Renovación Popular), que ha insistido en solicitar la «nulidad» de los comicios.

Una de las novedades de estas elecciones es que los votos deben conservarse hasta la proclamación de los resultados por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), a diferencia de las votaciones anteriores, donde los sufragios se destruían y únicamente se conservaba el acta.

Filtraciones de WhatsApp

La imagen de la ONPE se rescabraja a golpe de escándalos. Otra filtración de ‘Willax’, esta vez del programa Contra Corriente, reveló unos chats tomados de un grupo de mensajería instantánea de funcionarios electorales.

Mensajes como «no tenemos a los comisionados de ONPE» o «no hay material electoral para ser trasladado» demuestran coordinaciones fallidas, falta de insumos y personal, y demoras en la gestión de la contingencia del domingo.

Personas hacen fila para votar en un centro de votación después de que las elecciones generales de Perú se extendieran a un segundo día en algunos distritos de la capital debido a la tardía instalación de las mesas de votación y la ausencia de ciudadanos designados para recibir a los votantes, en Lima, Perú, 13 de abril de 2026.
Personas hacen fila para votar en un centro de votación después de que las elecciones generales de Perú se extendieran a un segundo día en algunos distritos de la capital debido a la tardía instalación de las mesas de votación y la ausencia de ciudadanos designados para recibir a los votantes, en Lima, Perú, 13 de abril de 2026. © Reuters/Ángela Ponce

Aún más, los trabajadores comunicaron deficiencias en los vehículos encargados de trasladar el material electoral como coches «sin combustible». Algunos incluso pidieron «auxilio mecánico o transbordo urgente», lo que deja entrever que antes de la apertura de las urnas ya había indicios de lo que podría ocurrir.

De hecho, algunos trabajadores advirtieron que las incidencias podrían afectar el normal desarrollo de los comicios. «Mañana los electores no podrán sufragar”, se lee en uno de los chats.

Jefe de la ONPE citado por la Policía Anticorrupción

En medio de la cadena de escándalos que opacan la gestión de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el jefe de esa entidad, Piero Corvetto, fue llamado a declarar este viernes 17 de abril a las 15:00 (hora local) ante la Policía Anticorrupción.

En calidad de testigo, Corvetto, parrarayos del descontento por las fallas logísticas de los comicios, deberá explicar los motivos que ralentizaron la distribución del material electoral en algunos centros de votación de Lima. Los retrasos obligaron finalmente al aplazamiento de las elecciones un día más en los puntos afectados.

La citación llega a petición del Ministerio Público que investiga las fallas en la distribución de los insumos.

No obstante, el líder de la ONPE solicitó el aplazamiento de su comparecencia «por motivos estrictamente de salud e integridad personal», según un escrito redactado por su defensa.

Archivo: Piero Corvetto, titular de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), habla en una conferencia de prensa, previa a las elecciones generales del 12 de abril, en Lima, Perú, 10 de abril de 2026.
Archivo: Piero Corvetto, titular de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), habla en una conferencia de prensa, previa a las elecciones generales del 12 de abril, en Lima, Perú, 10 de abril de 2026. © Reuters/Manuel Orbegozo

El martes, Corvetto se presentó ante una comisión de fiscalización del Congreso para negar la existencia de «graves irregularidades» en el proceso electoral y argumentó que se trató de «un error puntual extraordinario». 

Sin embargo, por las inconsistencias en la gestión de la ONPE, la Procuraduría del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) denunció penalmente a Corvetto, a tres trabajadores de la ONPE y al representante de Gálaga, la empresa encargada del transporte del material.

Los investigados son señalados por presuntos delitos contra el derecho de sufragio, contra la administración pública y por obstaculización del normal desarrollo del acto electoral.

Con EFE y medios locales

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