
Santo Domingo. – Aunque comerciantes y representantes del sector empresarial han reiterado su compromiso de mantener estables los precios de los alimentos, consumidores y vendedores aseguran que varios productos de la canasta básica han registrado aumentos en las últimas semanas, afectando tanto las ventas como el poder adquisitivo.
Durante un recorrido por mercados como el de Herrera y la Feria Ganadera, ciudadanos expresaron su preocupación por el encarecimiento de artículos esenciales.
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Quejas en los mercados
Yeimy Cepeda, una joven trabajadora, relató las dificultades que enfrenta cada mes para abastecer su hogar con un salario de 30 mil pesos.
«Fuimos a comprar pollo y está entre 80 y 90 pesos la libra. El arroz y la habichuela están caros; una libra de habichuela cuesta entre 75 y 80 pesos. Compramos 100 pesos de naranja y solo nos dieron cinco, a 20 pesos cada una”, explicó.
Otros compradores coincidieron en que, aunque algunos precios se han mantenido, continúan impactando significativamente sus ingresos. “Uno viene aquí porque encuentra algunas cosas uno o dos pesos más baratas, pero todo está caro. El pollo a 90, la auyama a 40 la libra y la yautía a 65”, expresó otro cliente.
Impacto en comerciantes
La situación también afecta a pequeños comerciantes. Hipólito Asención, propietario de un colmado, aseguró que el alto costo de los productos limita las ventas. “Ahora mismo están caros el guineo, el plátano y los embutidos. Uno compra, pero no se está vendiendo como antes”, afirmó.
En contraste, el presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes sostuvo que algunos productos, como el pollo, han reducido su precio hasta en 10 pesos. Según indicó, en las granjas se comercializa entre 65 y 70 pesos la libra, por lo que consideró que cualquier precio superior en el comercio minorista responde a especulación.
- Asimismo, instó a intermediarios y detallistas a ajustar los precios en beneficio de los consumidores.
Promesa de estabilidad
Tras una reunión con el presidente de la República, comerciantes garantizaron la estabilidad de los productos de primera necesidad, a pesar del incremento en los combustibles derivado del conflicto en Medio Oriente.
No obstante, vendedores y compradores en los mercados esperan una reducción real en los precios o un aumento en el circulante que les permita mejorar su situación económica.










