
Tras más de tres décadas de espera, Colombia ha comenzado a transformar su mapa político. El Gobierno de Gustavo Petro formalizó las primeras Entidades Territoriales Indígenas en la Amazonía, otorgando a los pueblos originarios autonomía política, administrativa y fiscal para gobernar sus territorios. Un cambio histórico que no solo cumple una deuda de la Constitución de 1991, sino que también redefine la protección de una parte de la selva más grande del planeta. Este programa fue una colaboración con la Fundación Gaia Amazonas.
Tres décadas de espera guardadas en el corazón de la selva. Lo que por 34 años fue una promesa escrita en papel, hoy ya es una realidad política. El Bajo Río Caquetá, en el Amazonas, ya no es solo un santuario de biodiversidad. Ahora es una de las primeras ocho Entidades Territoriales Indígenas formalizadas en Colombia.
En diciembre de 2025, el Gobierno de Gustavo Petro formalizó las primeras ocho a través de decretos presidenciales, 14 más están a la espera de sumarse a este bloque y cinco tienen el interés de empezar el proceso. Pero, ¿qué son exactamente? Las ETIS son divisiones político-administrativas donde se reconoce el ejercicio del gobierno indígena como parte de la estructura del Estado colombiano.
Una de sus consecuencias es que el mapa político colombiano cambió, para agregar los ocho territorios además de la división de municipios y departamentos. Para los indígenas, esto representa tener las herramientas legales para proteger su mundo desde su propia cosmovisión.
“Hemos ejercido ese rol de cuidar el medio ambiente, no solamente de seres vivos alrededor de nosotros, sino del sistema de conocimiento que mantiene este territorio. ¿Qué cambia al ser ya entidades territoriales? Fortalece ese ejercicio realmente que hemos venido haciendo desde la creación del mundo”, indicó Darío Yucuna, representante legal de la Entidad Territorial Indígena Bajo Río Caquetá Amazonas.
Tras la firma histórica en diciembre de 2025, la comunidad de Darío no perdió tiempo. Ya celebraron su primera sesión ordinaria. No fue una reunión cualquiera, fue el estreno de su autonomía política, administrativa y fiscal. Es, en la práctica, el derecho a manejar sus propios recursos y decidir su futuro.
Julieth Rojas Guzmán, subdirectora técnica y política de la Fundación Gaia Amazonas, explica que el alcance es que ahora los indígenas pueden gobernarse bajo sus propios planes de vida, que son los equivalentes a los planes nacionales de desarrollo.
Un paso histórico en Colombia
Y un gobierno de los pueblos originarios puede contribuir a la preservación de la selva amazónica. “Para estos pueblos indígenas y para estos gobiernos, el ordenamiento territorial no pasa por este actividades de explotación, ni siquiera de exploración ni de minerales ni de hidrocarburos”, explicó para France 24.
Otra prueba de que el gobierno indígena protege a la Amazonía es que, según la plataforma Biomapas Colombia, bajo este modelo de autoridad ancestral los bosques se conservan en un 99%.
Pero el reconocimiento legal fue vía decretos presidenciales, por lo que un Gobierno distinto al de Petro podría tumbar la decisión de formalizar las ETIs. Aunque la Fundación Gaia Amazonas se respalda en el bloque constitucional. Esta organización acompañó el proceso de 10 de las entidades territoriales, incluidas las ocho formalizadas. Y, desde la maloca, tienen una certeza que no tiembla.
“No tenemos miedo de que llegue quien llegue a la Presidencia. Tenemos claro desde nuestros principios culturales los pronósticos que nos han dado nuestros tradicionales de que esta apuesta que iniciamos desde hace muchos años atrás y que se consignó en la Constitución de 1991 es algo que realmente es un derecho de vida”, agregó Yucuna.
En efecto, fue una deuda eterna de la Carta Magna que el Congreso nunca quiso legislar. Según Esneider Lugo, de la Fundación Gaia Amazonas, el paso final fue cuestión de voluntad política para saldar un compromiso histórico.
“Es el cumplimiento del pacto constitucional, cumplimiento de lo que se acordó en la Constitución y esto implica materializar un compromiso que se había adquirido por parte del Estado colombiano para garantizar que los territorios indígenas se gobiernen por sí mismos a partir de sus sistemas de conocimiento y sus saberes culturales y tradicionales”, señaló Lugo, quien es el coordinador territorial para los ámbitos de Putumayo, Caquetá y Ríos Isana-Surubí para formalización de las ETIS en la Fundación Gaia Amazonas.
En otras palabras: en estas selvas, el mando ha vuelto a casa. De ahora en adelante, los pueblos indígenas ejercen, con la ley en la mano, su propio gobierno.










