Cubierto con la bandera francesa, a hombros de seis soldados y al son de la marcha fúnebre de Frédéric Chopin, el féretro del sargento mayor Florian Montorio entró en la Plaza de Armas del 17.º Regimiento de Ingenieros Paracaidistas de Montauban, una ciudad en el suroeste de Francia.
Escuadras de uniformados perfectamente alineados acompañaron la ceremonia del casco azul francés, asesinado el pasado 18 de abril en una emboscada en el sur del Líbano contra una patrulla de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL).
«En su sacrificio reside parte de nuestra identidad»
En un ambiente de solemnidad absoluta, se sucedieron los honores fúnebres militares, con la revista de tropas y formación en cuadrícula, mientras la banda militar interpretaba el himno nacional, La Marsellesa.
La ceremonia, a la que acudieron familiares y autoridades civiles y militares, estuvo presidida por la ministra de las Fuerzas Armadas y de los Antiguos Combatientes, Catherine Vautrin, acompañada del jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, el general Pierre Schill.
«Francia jamás olvidará lo que le debe al sargento mayor Florian Montorio. Jamás olvidará el precio de su vida. Jamás lo olvidará, pues en su sacrificio reside parte de nuestra identidad», manifestó la ministra Vautrin.
La titular en Defensa otorgó a Montorio la medalla póstuma de caballero de la Legión de Honor, la distinción más conocida e importante de Francia. Vautrin se refirió al soldado como «un suboficial versátil y confiable», antes de asegurar que «cayó sirviendo a Francia hasta su último aliento».
Al término de la ceremonia militar, el Ayuntamiento de Montauban organizó una «marcha silenciosa», a la que convocó a la población civil. Un cortejo se dirigió hasta una iglesia de la ciudad donde se celebró una misa en memoria del soldado. El alcalde Didier Lallemand invitó a la ciudadanía a situarse «a lo largo del recorrido».
Montorio tenía 40 años y era padre de dos hijas de 9 y 15 años. Como suboficial de carrera desde 2007, había servido en numerosas operaciones con el Ejército francés antes de incorporarse en 2021 a la Brigada 17 del RGP de Montauban, un regimiento históricamente implicado en operaciones en el extranjero.
El sargento jefe fue desplegado en Líbano el 20 de enero de 2026 en el batallón francés de la FINUL, como integrante de la operación Daman, con un mandato de cuatro meses.
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«Sangre y sacrificio»
El funeral del sargento destinado en Líbano ha centrado la atención de la opinión pública en Francia, un día después de que el presidente Emmanuel Macron anunciara la muerte de otro soldado francés, víctima de la misma emboscada en el sur de Líbano.
Se trata del cabo mayor Anicet Girardin, de 31 años, uno de los tres militares franceses que resultaron heridos en la agresión contra la patrulla de la FINUL del 18 de abril, registrada en medio de fuertes combates entre Israel y Hezbolá.
El presidente francés ha sugerido que «todo apunta a que Hezbolá es responsable de este ataque». La propia fuerza de la ONU ha atribuido la agresión «a actores no estatales, presumiblemente miembros de Hezbolá», aunque el movimiento chiita ha negado su implicación.
La muerte de Girardin convirtió la emboscada de Deir‑Kifa en el ataque más mortífero contra soldados franceses desplegados en el Líbano desde hace años.
«Para Francia, el Líbano es una historia de sangre y sacrificio, una historia donde el nombre de Drakkar (edificio en Beirut donde una bomba mató a 58 soldados franceses en 1983) sigue siendo para nuestra nación una de sus heridas más profundas», recordó este jueves la ministra de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin.
Sumando la muerte del suboficial francés Arnaud Frion, el 13 de marzo en el Kurdistán iraquí, ya son tres militares franceses los que han perdido la vida y al menos siete han resultado heridos en Medio Oriente , en el marco de la guerra iniciada por EE. UU. e Israel contra Irán a finales de febrero de 2026 y sus repercusiones regionales.
Los tres soldados heridos el 18 de abril fueron repatriados a Francia para ser hospitalizados en centros militares como el hospital Percy, cerca de París.
El cuerpo de Montorio fue repatriado el 19 de abril desde el aeropuerto de Beirut, donde compañeros de armas y mandos de la FINUL le rindieron un primer homenaje con entrega de medallas de la ONU y del Ejército libanés.
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Con Reuters y EFE










