
Nueva escalada de la Administración de Javier Milei frente a los medios de comunicación.
Alrededor de 60 periodistas nacionales y corresponsales extranjeros acreditados se encontraron este jueves 23 de abril con su registro de huellas deshabilitado, el cual les permitía la entrada a la Casa Rosada, la sede del Gobierno.
Algunos reporteros aseguraron que la medida los tomó por sorpresa, ya que se enteraron de la decisión gubernamental al intentar ingresar al edificio, en el centro de Buenos Aires, para desarrollar su trabajo, como declaró Tatiana Scorciapino, periodista del diario ‘Tiempo Argentino’.
El hecho es considerado inédito desde la democracia en el país, e incluso no visto en la última dictadura del país.
«Hasta el momento, no tuvimos ninguna comunicación oficial sobre por qué la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei (hermana y mano derecha del presidente) decidió prohibir el ingreso a los periodistas y cerrar arbitrariamente la sala. Nunca en la historia democrática nacional ocurrió algo de este calibre», afirmó Scorciapino a la agencia de noticias EFE.
Otro reportero acreditado que trabaja habitualmente para la agencia de noticias Reuters desde la Casa Rosada también informó que no pudo ingresar a la sede del Gobierno argentino este jueves.
Posteriormente, la decisión fue confirmada por el portavoz del Gobierno, Javier Lanari, en la plataforma X, quien afirmó que el acceso mediante huellas dactilares para periodistas se eliminó como «medida preventiva» tras una denuncia militar.
“La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional”, sostuvo.
¿Por qué el Gobierno argentino bloquea el acceso de periodistas a la Casa Rosada?
La prensa argentina destaca que son dos las razones señaladas por la Administración: investigar sobre una presunta filtración rusa en medios de comunicación–por el que periodistas de siete medios tuvieron su ingreso a la sala restringido por más de dos semanas– y la denuncia penal contra dos periodistas del canal local ‘Todo Noticias’, conocido como ‘TN’, por supuesto “espionaje ilegal”.
Este segundo señalamiento del Gobierno fue hecho contra los comunicadores Luciana Geuna e Ignacio Salerno, luego de que en el canal se emitieran imágenes grabadas de zonas del edificio gubernamental, considerado por la Administración de Milei como una violación de seguridad en la Casa Rosada.
El miércoles, justo un día antes de que los periodistas se encontraran con la entrada bloqueada a su usual sitio de cobertura periodística, Milei publicó una foto de dos periodistas de la cadena de televisión local TN, a quienes calificó de «basura repugnante».
«Me encantaría ver a esa escoria inmunda que lleva credenciales de periodista (el 95%) salir a defender lo que hicieron estos dos criminales», afirmó Milei, aparentemente refiriéndose a una grabación emitida por la cadena que mostraba al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, caminando por los pasillos de la Casa Rosada.
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¿Seguridad nacional o violación a la libertad de prensa?
Mientras la Administración Milei alega que la medida busca “garantizar la seguridad nacional”, los periodistas acreditados para cubrir el Ejecutivo, ahora con la entrada bloqueada a la Casa Rosada, tienen una opinión distinta.
Scorciapino consideró que se trata de un ataque del Gobierno no solo contra la prensa, sino contra «la ciudadanía y su derecho al acceso a la información».
Y es que desde poco después de su juramentación como presidente, en diciembre de 2023, Javier Milei ha apuntado de forma incesante contra la prensa de Argentina, a la que responsabiliza de un intento de desestabilización y de una campaña negativa en contra de su gestión.
Desde entonces, el mandatario de ultraderecha ha protagonizado repetidos enfrentamientos públicos contra los reporteros en las redes sociales y en entrevistas. De hecho, en decenas de publicaciones diarias por día, Milei repite la sigla «NOLSALP», que significa «No odiamos lo suficiente a los periodistas».
Una situación que ha llevado a los grupos defensores de la libertad de prensa a advertir sobre un marcado deterioro en las relaciones entre su Gobierno y los medios de comunicación desde que asumió el cargo.
La medida también ha sido rechazada por la organización defensora de derechos humanos, Amnistía Internacional. «Por primera vez en democracia, periodistas informaron que se les removió la acreditación y se cerró la sala de periodistas de la Casa Rosada con el fin de prohibir el ingreso a la prensa. Mientras existan alternativas, como reforzar la seguridad, la medida de cerrar un espacio clave para el acceso a la información pública es desproporcionada, injustificada y atenta contra el derecho a la libertad de prensa y de expresión», subrayó.
Con Reuters, EFE y medios locales










