
En El Salvador, 486 acusados de integrar la Mara Salvatrucha enfrentan un juicio colectivo por más de 47.000 crímenes cometidos entre 2012 y 2022. El proceso se desarrolla en una prisión de máxima seguridad bajo el estado de excepción impulsado por Nayib Bukele, prorrogado 49 veces pese a críticas por violaciones a los derechos humanos y detenciones masivas.










