
SANTO DOMINGO. – El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó que se mantienen siete provincias en alerta amarilla y 14 en alerta verde ante el riesgo de inundaciones urbanas y rurales, crecidas de ríos, arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra.
El organismo exhortó a la población a no cruzar ríos ni cañadas con alto volumen de agua, evitar el uso de balnearios en las zonas bajo alerta y mantener vigilancia sobre los menores.
También advirtió a los conductores sobre la reducción de visibilidad debido a las lluvias.
El COE informó que las provincias en alerta amarilla son Puerto Plata, Espaillat, María Trinidad Sánchez, Monseñor Nouel, La Vega, Santiago y Hermanas Mirabal.
En tanto, las otras 14 provincias que permanecen en alerta verde son Santiago Rodríguez, Sánchez Ramírez, San Cristóbal, Monte Plata, Hato Mayor, Elías Piña, Duarte (especialmente el Bajo Yuna), Peravia, San José de Ocoa, Santo Domingo, Valverde, Distrito Nacional, Samaná y Montecristi, ante la posibilidad de eventos meteorológicos peligrosos.
Pronóstico y lluvias
De acuerdo con el informe, las condiciones meteorológicas seguirán influenciadas por una vaguada, generando aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en varias provincias durante la tarde y primeras horas de la noche.
Daños y afectaciones
En cuanto al balance preliminar, se reportan 173 viviendas afectadas, 57 parcialmente, 3 destruidas, 865 personas desplazadas y 22 comunidades incomunicadas.
Asimismo, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) informó que 17 acueductos están fuera de servicio, afectando a más de 113 mil usuarios.
Entre las incidencias reportadas, se registran inundaciones, derrumbes, comunidades incomunicadas y daños a infraestructuras en provincias como Espaillat, Puerto Plata, Duarte, Elías Piña, Pedernales, La Vega, María Trinidad Sánchez, Santiago y Monte Plata.
Las autoridades mantienen activados los organismos de respuesta y continúan el monitoreo de las zonas vulnerables, al tiempo que reiteran el llamado a la población a seguir las orientaciones oficiales para evitar pérdidas humanas.










