¿Cómo se produjo la interceptación de la flotilla?
La imagen, que ya había despertado una condena mundial, ha vuelto a repetirse. Los soldados israelíes subieron al barco de ayuda humanitaria en medio de la oscuridad total, apuntando con las armas a los tripulantes que se apretaban en la cubierta con las manos en alto. Los uniformados advertían a gritos que nadie se moviera, mientras la luz de sus linternas destellaban en los chalecos salvavidas.
Así fueron interceptadas una veintena de embarcaciones de la Flotilla Global Sumud que navegaban cargadas de ayuda humanitaria para la Franja de Gaza, durante la madrugada de este jueves 30 de abril cerca de la isla griega de Creta, en aguas internacionales, según denunciaron los activistas a bordo y confirmó el Gobierno de Israel.
La escuadra naval zarpó a mediados de abril desde Barcelona (España). Los organizadores anunciaron que participarían más de un millar de personas de todo el mundo, a la espera de que más barcos se unieran a medida que navegaran hacia el oriente del Mediterráneo.
Fue entonces cuando intervino Israel. En un comunicado, el Ministerio de Exteriores justificó que «debido a la gran cantidad de embarcaciones que participan en la flotilla, el riesgo de escalada y la necesidad de prevenir la violación de un bloqueo legal, se requirió una acción temprana de conformidad con el derecho internacional».
¿Quiénes son los activistas detenidos?
El ministerio informó de «175 activistas de más de 20 embarcaciones» que fueron trasladados «pacíficamente a Israel». Entre los detenidos hay una treintena de españoles, 24 italianos, 15 franceses, diez malasios, tres colombianos, entre otros.
El rastreador de barcos de Global Sumud reveló que 22 embarcaciones habían sido interceptadas, mientras que otras 36 esquivaron el asalto israelí.
Al menos 26 de estas últimas permanecen este jueves ancladas al sur de la isla griega Creta, valorando cómo proceder e intentando contactar con algunas naves con las que se ha perdido comunicación. La decena de navíos restante aún se encuentra en alta mar.
El bombero español Pau Pérez, que no fue detenido, explicó en redes sociales que habían pasado la noche tratando de huir de los barcos israelíes.
Activistas a bordo, citados por la agencia de noticias EFE, se mostraron preocupados por el paradero de algunos barcos a los que el Ejército israelí presuntamente inutilizó el motor y los dejó a la deriva, como el caso del Tamtam, en el que viajaban siete personas.
¿»Piratería» o «cruceros de placer»?
Los organizadores de la Flotilla Global Sumud advirtieron en un comunicado de prensa que «las acciones de Israel marcan una escalada peligrosa y sin precedentes: el secuestro de civiles en medio del Mediterráneo, a más de 965 kilómetros de Gaza, a la vista de todo el mundo».
La distancia entre el punto de la interceptación y Gaza es de aproximadamente 1.200 kilómetros, un hecho remarcado en la denuncia de la flotilla. «Esto es piratería (…) lo que demuestra que Israel puede operar con total impunidad, mucho más allá de sus fronteras, sin ninguna consecuencia», declaró el grupo por escrito.
El portavoz del Gobierno griego, Pavlos Marinakis, explicó que Atenas no había sido notificada de la interceptación israelí, que tuvo lugar fuera de la jurisdicción griega.
Sin embargo, Israel sostuvo que está «comprometido con la libertad de navegación» y acusó a Hamás de estar «detrás de la provocación de la flotilla». La tesis del Gobierno de Benjamin Netanyahu, señalada en una publicación en X, apunta a que los activistas a bordo eran «provocadores profesionales en cruceros de placer».
Incluso, a modo de sátira, el Ministerio de Exteriores publicó un video en el que se ven unos paquetes de preservativos y una bolsa con lo «que parecen ser drogas«, para afirmar que esa era la «ayuda médica» que transportaban hacia la Franja. «Una flotilla de condones, ni más ni menos», apuntó.
Previamente, Exteriores había colgado otro video en redes sociales que muestra a algunos de los tripulantes tras ser trasladados al barco israelí, donde se les ve haciendo acrobacias. «Activistas disfrutando a bordo», escribió el Gobierno de Netanyahu.
¿Cuál es la respuesta de la comunidad internacional?
Desde primera hora de este jueves, múltiples gobiernos del Mediterráneo comenzaron a reaccionar a la interceptación de la flotilla, definida por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía como «un acto de piratería».
En un comunicado oficial, Ankara afirmó que «al atacar la Flotilla Global Sumud, cuya misión es llamar la atención sobre la catástrofe humanitaria que sufren los inocentes de Gaza, Israel también ha violado los principios humanitarios y el derecho internacional».
«¿Cómo es posible que se le permita a Israel atacar y apoderarse de buques en aguas internacionales cerca de Grecia/Europa?»
En la misma línea, Italia exigió la liberación inmediata de todos los connacionales que fueron «detenidos ilegalmente», en palabras de la oficina de la primera ministra Giorgia Meloni, quien ha sido una de las aliadas más cercanas de Israel en Europa, pero en las últimas semanas ha criticado sus ataques contra el Líbano.
De hecho, Roma suspendió un acuerdo de cooperación en materia de defensa con Israel a inicios de abril debido a la situación Medio Oriente . «El Gobierno reafirma su compromiso de seguir prestando ayuda humanitaria a Gaza en el marco de nuestra cooperación y de conformidad con el derecho internacional», declaró la premier.
Asimismo, la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, Francesca Albanese, se preguntó en X «¿Cómo es posible que se le permita a Israel atacar y apoderarse de buques en aguas internacionales cerca de Grecia/Europa?». Y agregó: «Más allá de lo que se pueda pensar del Israel del apartheid y sus líderes genocidas, esto debería causar conmoción en toda Europa».
Desde Latinoamérica, el presidente colombiano, Gustavo Petro, denunció la detención de tres connacionales que integraban la flotilla, a quienes se refirió como «secuestrados» y acusó al «régimen genocida de Netanyahu» de tomar «ilegalmente» a las embarcaciones en aguas internacionales.
La condena institucional no tardó en trasladarse a la calle. Activistas griegos anunciaron una manifestación de protesta para este jueves frente al Ministerio de Asuntos Exteriores en Atenas. En Roma y en Madrid también se convocaron manifestaciones.
Bloqueo contra Gaza
La flotilla Global Sumud alcanzó el reconocimiento mundial a finales del 2025 tras enviar varias escuadras navales con ayuda humanitaria al enclave palestino asediado por Israel.
Uno de esos intentos por romper el bloqueo contra Gaza logró cruzar la línea de 12 millas náuticas (22 kilómetros) que marca la división entre aguas internacionales y aguas territoriales. No obstante, al igual que los intentos anteriores y posteriores, la avanzada fue finalmente interceptada y confiscada.
Israel arrestó, detuvo y posteriormente deportó a cerca de 450 participantes, a quienes acusó de estar involucrados con el grupo islamista Hamás y de haberse sumado a la flotilla con fines propagandísticos o por mero disfrute, más que por un fin humanitario.
Algunos de los activistas, entre ellos la célebre ecologista sueca Greta Thunberg, denunciaron abusos por parte de las autoridades israelíes durante su detención, aunque los señalamientos fueron negados por el Estado de mayoría judía.
El Gobierno israelí controla todos los accesos a la Franja de Gaza y niega retener suministros para sus 2 millones de habitantes.
Sin embargo, tanto los palestinos como los organismos de ayuda internacional afirman que los suministros que llegan al territorio siguen siendo insuficientes, a pesar del alto el fuego alcanzado el pasado octubre que incluía garantías de un aumento de la asistencia humanitaria.
Con AP, Reuters, EFE y medios locales










