
El 29 de abril, la justicia de Estados Unidos imputó a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, por cargos relacionados con tráfico de drogas. Al día siguiente, habitantes respaldaron las acusaciones. Según estas, Rocha se habría beneficiado de un posible vínculo con los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, exjefe del Cártel de Sinaloa, para conseguir su elección a la gobernación en 2021. El gobernador rechazó los cargos y la presidenta Claudia Sheinbaum pidió al país vecino pruebas irrefutables.










