
El presidente ejecutivo de Banreservas atribuye crecimiento a confianza en gestión económica
Santo Domingo.– En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y señales de desaceleración, la República Dominicana continúa atrayendo inversión extranjera directa (IED), consolidándose como un destino confiable en la región. Así lo afirmó Leonardo Aguilera, quien atribuye este desempeño a la estabilidad económica y al clima de confianza que proyecta el país.
El presidente ejecutivo del Banco de Reservas destacó que el crecimiento sostenido de la IED en los últimos años refleja la credibilidad de las políticas públicas impulsadas por el gobierno del presidente Luis Abinader. Según explicó, factores como la transparencia y la seguridad jurídica han sido determinantes para captar nuevos capitales.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana, durante el primer trimestre de 2026 la inversión extranjera directa alcanzó los US$1,536.7 millones, lo que representa un incremento de US$92.2 millones respecto al mismo período del año anterior.
Aguilera subrayó que más de mil millones de dólares corresponden a nuevos aportes de capital, una señal clara —dijo— del interés que mantienen los inversionistas internacionales en el país. “Esto evidencia que la República Dominicana sigue siendo vista como un mercado seguro y con перспективas de crecimiento”, sostuvo.
El ejecutivo también contrastó estos resultados con el panorama regional descrito por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, que ha advertido sobre una tendencia a la baja en los flujos de inversión en América Latina. A su juicio, el país logra diferenciarse gracias a su resiliencia económica.
En cuanto a la distribución sectorial, Aguilera resaltó el peso del turismo, que concentró el 22.5 % de la IED. Recordó que este sector continúa siendo uno de los principales motores de la economía, con un impacto significativo en la generación de empleos y divisas.
En ese escenario, el Banco de Reservas mantiene una participación clave en el financiamiento turístico, apostando por una expansión equilibrada que abarque distintas zonas del territorio nacional y fortalezca la oferta del país.
De cara al cierre de 2026, las proyecciones apuntan a que la inversión extranjera directa supere los US$5,200 millones, por encima de los US$5,032.3 millones registrados en 2025. Para Aguilera, estas cifras confirman que, aun en tiempos de incertidumbre, la República Dominicana sigue ganando terreno como destino de inversión.










