
El plan estratégico apunta a captar cien millones de visitantes tras el G20
El escenario turístico global está experimentando una transformación sin precedentes, y Estados Unidos ha decidido tomar las riendas de este cambio y se ha fijado la meta audaz de atraer a 100 millones de turistas internacionales hacia finales de esta década.
Durante la reciente cumbre del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) celebrada en Egipto, el embajador Nick Adams presentó una visión renovada que no solo busca recuperar los números prepandemia, sino establecer un récord histórico.
Esta estrategia no surge de forma aislada. Washington ha entendido que el turismo no es solo ocio, sino un pilar de la seguridad económica y la diplomacia blanda.
El nombramiento de Adams como el primer enviado especial presidencial para el sector subraya que el turismo ha pasado a ser una prioridad estratégica de la Casa Blanca.
Bajo el lema «Shaping the Next Phase of Travel», el plan se enfoca en la captación de capitales transnacionales y la optimización de los flujos migratorios para visitantes.
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Prioridades estratégicas para el crecimiento global
El liderazgo estadounidense se centrará en cuatro pilares: políticas públicas, inversión extranjera, cooperación internacional y la resiliencia de los destinos. Un punto crítico de la intervención de Adams fue la necesidad de eliminar las barreras burocráticas que históricamente han ralentizado el crecimiento del sector.
La meta de los 100 millones se apoyará en una infraestructura moderna y en la digitalización de los procesos de entrada al país.
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Además, el calendario juega a favor de esta ambición. Eventos de magnitud planetaria, como la Copa Mundial de la FIFA y el liderazgo del país en el G20, servirán como escaparates inigualables para proyectar a Estados Unidos como un destino seguro, tecnológico y, sobre todo, acogedor.
Fortalecimiento de la cadena de suministro
La CEO del WTTC, Gloria Guevara, validó este enfoque señalando que la estabilidad de la cadena de suministro turística es vital para la resiliencia a largo plazo.
La colaboración público-privada será el motor que permita a las empresas del sector recuperarse de las crisis pasadas y adaptarse a las demandas del viajero moderno, quien busca sostenibilidad y eficiencia tecnológica.
Con este nuevo rumbo, Estados Unidos no solo busca ser el mercado más grande, sino el más competitivo y resiliente del mundo. Con datos de Europa Press.










