
La decisión de Meta de rastrear las pulsaciones del teclado y el mouse de sus empleados está causando un verdadero revuelo en la empresa. “Siendo sincero, no quiero que se rastree mi pantalla porque lo siento como una invasión a mi privacidad”, escribió un ingeniero en una publicación interna que vieron casi 20,000 compañeros esta semana. “Pero, en general, no quiero vivir en un mundo donde se explote a las personas (empleadas o no) para obtener sus datos de entrenamiento”.
El mensaje pretendía recabar apoyos para una petición que circula dentro de la empresa desde el pasado jueves y que exige el fin de lo que Meta denomina Model Capability Initiative (MCI), o Iniciativa de Capacidad de Modelo. Se trata de un software obligatorio que Meta empezó a instalar en las laptops de los empleados estadounidenses el mes pasado. La herramienta graba las pantallas de los trabajadores cuando utilizan determinadas aplicaciones con el objetivo de recopilar «ejemplos reales de cómo la gente usa realmente» las computadoras, incluyendo «movimientos del mouse, pulsación de botones y navegación por menús desplegables», según Reuters. Meta aún no ha dicho si los datos iniciales están dando sus frutos.
Una voz que se levanta
“Tengo sentimientos encontrados respecto a la IA. Por un lado, disfruto bastante usándola para escribir software. Por otro lado, me preocupa mucho su impacto en el mundo”, escribió el ingeniero en un foro interno para programadores. “¿Y qué tipo de normas estamos estableciendo sobre cómo se usa la tecnología y cómo se va a tratar a la gente?”.
La petición, vista también por WIRED, expresa que “no debería ser norma que se permita a empresas de cualquier tamaño explotar a sus empleados extrayendo sus datos de forma no consentida con fines de formación de Al.”
En EE UU, los empresarios suelen tener un amplio margen para controlar los dispositivos de los trabajadores con fines de seguridad, formación, evaluación y protección. Pero el uso de estas herramientas para crear conjuntos de datos que enseñen a los sistemas de inteligencia artificial a navegar por las computadoras sin supervisión humana parece ser una nueva táctica, que no gusta a muchos trabajadores de Meta. En los últimos años, varias empresas se han lanzado a la carrera por desarrollar modelos de IA agéntica. Pero cuando recopilan datos, suelen recurrir a voluntarios, a veces remunerados, que están dispuestos a que se registre su actividad informática.
La decisión de Meta de seguir adelante con su herramienta de rastreo a pesar de las protestas de los empleados durante semanas se ha convertido en una de las principales razones de lo que 16 empleados actuales y antiguos describieron recientemente a WIRED como una bajada de moral sin precedentes. También es el principal motor de un esfuerzo de sindicalización de los empleados en las oficinas de Meta en el Reino Unido.
«La vigilancia del lugar de trabajo y la formación de los modelos de inteligencia artificial es lo más importante», señala Eleanor Payne, representante de United Tech and Allied Workers, que está ayudando a organizar a los empleados de Meta. No quiso especificar el número de empleados que pretenden formar un sindicato, pero lo calificó de «significativo» y sin precedentes.
Rota la confianza
Aunque en la actualidad solo los empleados de EE UU son objeto de seguimiento, los del Reino Unido están preocupados por sus colegas y por la posible expansión del programa. «Lo veo como una quiebra de la confianza», opina Payne. Las nuevas leyes que facilitaron la sindicación en el Reino Unido han animado a los empleados sobre las posibilidades de éxito, añade.
En las oficinas de Meta en California y Nueva York, los trabajadores han colgado carteles en cafeterías y otras zonas comunes indicando a sus compañeros la petición. Dos empleados, que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios de comunicación, indican que la empresa ha retirado algunos carteles, pero que los de las paredes de los baños parecen haber permanecido colgados más tiempo.










