
Darializa Avila Chevalier lidera la primaria demócrata a dos semanas de la votación
El congresista dominicano-estadounidense Adriano Espaillat enfrenta el reto electoral más complejo de su trayectoria en el Congreso de Estados Unidos, luego de que una encuesta divulgada esta semana colocara a su rival, Darializa Avila Chevalier, al frente de la contienda interna demócrata en el distrito 13 de Nueva York.
El sondeo, realizado por Data for Progress entre el 3 y el 9 de junio, otorga a Avila Chevalier un 39 % de la intención de voto frente al 35 % obtenido por Espaillat. La diferencia, aunque estrecha, representa una señal de alerta para el veterano legislador a menos de dos semanas de las elecciones primarias programadas para el 23 de junio.
La encuesta también revela que un 22 % de los votantes probables permanece indeciso, un segmento que podría resultar determinante en el desenlace de una competencia que se perfila más reñida de lo previsto.
El peso del voto indeciso
Con una proporción significativa del electorado aún sin definir su preferencia, ambos equipos concentran sus esfuerzos en las últimas semanas de campaña para captar apoyos y asegurar la participación de sus simpatizantes.
En el caso de Avila Chevalier, la candidata ha logrado atraer el respaldo de sectores progresistas y de izquierda que han ganado espacio dentro de la política neoyorquina en los últimos años. Su campaña recibió un impulso adicional tras obtener el apoyo del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, identificado con las corrientes más progresistas del Partido Demócrata.
Las fortalezas de Espaillat
Pese a los resultados del estudio, Espaillat mantiene activos políticos importantes. Entre ellos figuran su alto nivel de reconocimiento entre los votantes, una estructura electoral consolidada y una sólida capacidad de recaudación de fondos.
Históricamente, esos factores han sido determinantes en procesos electorales con niveles moderados o bajos de participación, una característica frecuente en elecciones primarias.
Sin embargo, el sondeo sugiere que esas ventajas podrían no ser suficientes por sí solas. A medida que se acerca la jornada electoral, la capacidad del congresista para movilizar a la base de votantes que tradicionalmente ha respaldado su liderazgo podría definir el resultado final.
La primaria demócrata del 23 de junio será observada de cerca por los sectores políticos de Nueva York, ya que podría marcar un cambio significativo en la representación de uno de los distritos con mayor presencia de comunidades latinas e inmigrantes de la ciudad.










