
El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció su renuncia al cargo tras semanas de presión y meses de deterioro en su popularidad. A pesar de su resistencia a dejar su puesto, la llegada de Andy Burnham, exalcalde del Gran Manchester y principal candidato para reemplazar a Starmer, al Parlamento, forzó su salida. Amplía la información nuestra corresponsal Luisa Pulido.











