El gobierno de Trump aprobará “cliente por cliente” el acceso al nuevo modelo de OpenAI

service
Compartir

Comparte este artículo

o copie el enlace

OpenAI limitará el lanzamiento de GPT-5.6, su próximo modelo de inteligencia artificial (IA), a un grupo reducido de clientes de confianza antes de ponerlo a disposición del público en general, como parte de una solicitud del gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con un reporte de The Information.

Sam Altman, CEO de la compañía, habría comunicado la decisión a los empleados al señalar que, durante una fase de pruebas del nuevo producto, la administración federal aprobaría “cliente por cliente” el acceso al sistema para autorizar, semanas después, el despliegue general del modelo.

El directivo habría señalado durante una sesión de preguntas y respuestas con su equipo que el sistema en cuestión “no es nuestro modelo preferido a largo plazo”, aunque no descartó la integración del sistema en productos como ChatGPT, el Codex y la API. Asimismo, según el informe, sostuvo que trabajarán con las autoridades y «con otros actores de la industria para lograr un enfoque más sostenible para los futuros lanzamientos«.


G7 IA empresas tecnológicas 2281424316

La participación en la cumbre G7 de OpenAI, Anthropic, Google DeepMind y muchas más empresas tecnológicas demuestra la creciente influencia geopolítica que está ganano la IA.


Según el reporte, algunos funcionarios y diversas dependencias federales participarían en la supervisión del próximo modelo de IA, entre ellos el secretario de Comercio, Howard Lutnick, así como la Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad (ONCD, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Política Científica y Tecnológica.

Hasta ahora, ninguna de las partes involucradas ha confirmado ni desmentido la información publicada por The Information. Sin embargo, la medida coincide con la postura adoptada por la administración de Donald Trump respecto a los controles aplicados al desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.

A principios de este mes, el presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva que obliga a determinadas empresas del sector a presentar sus nuevos modelos de IA antes de su lanzamiento público para que sean sometidos a pruebas y evaluaciones por parte de las autoridades. El decreto encomienda a la ONCD el diseño de un marco de revisión estandarizado que permita al gobierno detectar vulnerabilidades en sistemas avanzados de inteligencia artificial y compartir esos hallazgos con agencias federales y operadores de infraestructura crítica antes de su liberación masiva.

¿Una regulación autoritaria sobre la IA?

La orden fue emitida semanas después de que Anthropic lanzara de forma restringida Claude Mythos, un modelo que, según la empresa, posee capacidades tan avanzadas que, si cayera en manos de actores maliciosos, podría representar una amenaza significativa para la economía, la seguridad pública y la seguridad nacional.

Tras la entrada en vigor del decreto, tanto este algoritmo como una variante considerada más segura, denominada Fable 5, suspendieron el acceso para cualquier ciudadano extranjero como consecuencia de una orden de la administración Trump, que argumentó riesgos para la seguridad nacional. La restricción también alcanzó a los empleados de Anthropic que no cuentan con nacionalidad estadounidense.

El enfoque adoptado por el gobierno federal en materia de regulación de la inteligencia artificial ha sido calificado por diversos especialistas como autoritario y desigual. Además, contrasta con las promesas realizadas por Donald Trump durante su campaña y en los primeros meses de su administración, cuando aseguró que impulsaría una política orientada a acelerar el desarrollo de la industria estadounidense de IA con el objetivo de exportar esos avances a otros mercados. Este cambio de postura ha despertado inquietud entre las empresas tecnológicas.

Tras el bloqueo del acceso a Fable 5 y Claude Mythos, Anthropic afirmó: «Creemos que el gobierno debería tener la facultad de bloquear despliegues inseguros mediante un proceso legal transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos. Esta acción no se ajusta a dichos principios».

El gobierno de Trump aprobará “cliente por cliente” el acceso al nuevo modelo de OpenAI