Youri Tielemans transformó un penalti en el minuto 125, lo que permitió a Bélgica remontar una desventaja de dos goles y derrotar a Senegal por 3-2 tras la prórroga en su partido de los dieciseisavos de final del Mundial, disputado el 1 de julio en Seattle, manteniendo así vivas unas esperanzas que parecían ya perdidas.
El senegalés Lamine Camara se deslizó por detrás, derribando a Tielemans cuando el balón pasaba rasante por delante de la portería y provocó el penalti tras la revisión del VAR. El belga envió el balón a la escuadra para completar una remontada extraordinaria.
Habib Diarra e Ismaila Sarr habían dado a Senegal una merecida ventaja de 2-0 y parecía que el equipo senegalés se clasificaría sin problemas para la siguiente ronda, pero Bélgica marcó dos goles en poco más de dos minutos después del 86, obra de Romelu Lukaku y Tielemans, para forzar la prórroga.
Bélgica quedó a la espera del ganador entre Estados Unidos, y Bosnia y Herzegovina, para conocer a su rival en la siguiente ronda, que tendrá lugar el 6 de julio en Seattle.
Fue un golpe duro para Senegal, que controló gran parte de los 90 minutos y además estrelló dos balones en los postes, pero no supo cerrar el partido.
Se convirtió en la cuarta selección africana en quedar eliminada tras una derrota por la mínima en los dieciseisavos de final, tras Sudáfrica, Costa de Marfil y la República Democrática del Congo, y se preguntará cómo se le escapó esta oportunidad.
Senegal estuvo a centímetros de adelantarse en el marcador cuando un centro de Ismail Jakobs desde la izquierda fue despejado a duras penas por Thibaut Courtois, pero Sarr, que se estiró al máximo, solo pudo desviar el balón suelto al poste.
Cuando el equipo africano rompió el empate en el minuto 25, no fue ninguna sorpresa. Un centro de Sadio Mané fue rematado de cabeza hacia la portería por Sarr, pero su disparo volvió a estrellarse en el poste.
Esta vez, el rebote le cayó a Diarra, que marcó con un remate de pie derecho desde siete metros.
Maxim De Cuyper obligó al portero senegalés Mory Diaw a realizar una excelente parada con un disparo que parecía dirigirse a la escuadra, mientras Bélgica se marchaba al descanso en desventaja.
El remezón de Lukaku
Bélgica dio entrada a Lukaku en sustitución del ineficaz Charles De Ketelaere en el descanso, pero pronto se encontró con un 2-0 en contra.
Un impresionante pase en largo de Moussa Niakhate fue controlado magistralmente con el pecho por Sarr, quien se deshizo de dos defensas antes de enviar el balón al fondo de la red en el minuto 51.
Bélgica tuvo dificultades para crear ocasiones claras hasta los últimos cinco minutos, y casi de la nada le dio la vuelta al partido al marcar dos goles en tres minutos.
Primero, Lukaku remató a la red en el primer palo un centro raso de Thomas Meunier, y luego Tielemans cabeceó a la red un balón que Leandro Trossard envió al área desde la profundidad.
Esos dos habían tenido un acalorado intercambio de palabras al principio del partido, pero todo fueron sonrisas y abrazos cuando llegó el gol del empate, antes de que Tielemans volviera a ser protagonista en el gol de la victoria.











