Un día después de los mortales ataques ucranianos contra Rusia, las fuerzas rusas lanzaron una veintena de misiles balísticos contra Kiev durante la noche del sábado 18 al domingo 19 de julio, matando a una persona e hiriendo a otras 16.
Por la mañana, periodistas de AFP en Kiev observaron edificios residenciales calcinados, con las ventanas destrozadas, así como automóviles deformados y volcados.
“Los misiles seguían llegando uno tras otro, las explosiones eran fuertes, fue horrible”, relató a AFP Ganna Zagorodnia, de 47 años. “Pensé que mi vida iba a terminar”.
Las detonaciones podían escucharse desde el interior de los refugios antiaéreos y una de ellas fue tan fuerte que activó las alarmas de vehículos estacionados en el centro de la ciudad, según periodistas de AFP. La Fuerza Aérea ucraniana informó de un ataque con misiles balísticos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó en X que el ataque de la noche del sábado fue uno de los mayores bombardeos rusos con misiles balísticos registrados hasta el momento y que tuvo como principales objetivos Kiev y su región.
Según el mandatario, Rusia preparó la ofensiva durante varios días mediante la acumulación de misiles y la amenaza continúa vigente. Zelenski sostuvo que Moscú está apostando por este tipo de armamento y pidió a sus socios europeos y a Estados Unidos acelerar el suministro de misiles de defensa aérea para proteger a la población.
“El enemigo lanzó más de 40 misiles de diferentes tipos, la mayoría de ellos dirigidos contra la capital”, añadió. Según la Fuerza Aérea, entre ellos había 25 misiles balísticos, más rápidos y difíciles de interceptar que los drones o los misiles de crucero. De estos, 17 fueron neutralizados.
Zelenski precisó que una persona murió y otras 16 resultaron heridas en estos ataques, que alcanzaron seis distritos de la capital.
Vehículos, edificios y un supermercado en llamas
En las últimas semanas, Kiev ha sido blanco frecuente de ataques con misiles balísticos, mientras Ucrania enfrenta una escasez de proyectiles interceptores en una guerra que se libra cada vez más en el aire, con la línea del frente terrestre prácticamente estancada más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa.
Los incendios afectaron vehículos, al menos dos edificios residenciales, un supermercado, un centro comercial y de ocio y una vivienda, informaron el alcalde de Kiev y la administración militar de la capital.
Otras seis personas murieron en Járkiv, en el este, y en las regiones de Dnipropetrovsk, también en el este, y Odesa, en el sur, según las autoridades locales.
Rusia, que niega atacar a civiles, afirmó haber golpeado instalaciones militares y centros logísticos en Kiev, así como infraestructuras portuarias utilizadas por el ejército ucraniano en Odessa, a orillas del mar Negro.
La capital ucraniana fue atacada en medio de una crisis política. Para la noche del domingo estaban previstas manifestaciones en todo el país por cuarto día consecutivo contra la destitución del popular ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov.
En unas declaraciones poco habituales, dos militares de alto rango —el comandante de la Armada y el de las fuerzas de asalto aéreo— expresaron su apoyo al comandante en jefe del Ejército, Oleksandr Syrsky, enfrentado con Fedorov.
Continúan los ataques ucranianos en Rusia
El sábado, un ataque ucraniano con drones contra dos centros logísticos del gigante ruso del comercio electrónico Wildberries dejó al menos ocho muertos, según las autoridades locales. Un depósito de petróleo de la región de Moscú también se incendió, lo que obligó a evacuar una maternidad, de acuerdo con la misma fuente.
Zelenski aseguró que las “dos grandes instalaciones logísticas” alcanzadas se utilizaban “para suministrar componentes sujetos a sanciones destinados a la producción de drones y equipos de navegación”.
El domingo murieron otras cuatro personas: dos en la región rusa de Bélgorod, fronteriza con Ucrania; una en la región ocupada de Lugansk, según medios estatales rusos; y otra en Kursk, también fronteriza, de acuerdo con su gobernador.
Otra oleada de drones alcanzó la terminal del Caspian Pipeline Consortium, cerca del puerto ruso de Novorossiysk, en el mar Negro. Se trata de una ruta estratégica para la exportación de petróleo kazajo, participada parcialmente por Chevron y Shell.
El consorcio informó que dos petroleros cargados con crudo kazajo resultaron dañados y que las operaciones de bombeo fueron interrumpidas.
Ucrania ataca cada vez más ciudades rusas alejadas de la frontera en represalia por los bombardeos diarios de Moscú. Esta campaña, que Kiev denomina “sanciones de largo alcance”, se ha dirigido principalmente contra las infraestructuras petroleras rusas y ha provocado una grave crisis de combustible en uno de los mayores países productores de petróleo del mundo.
Con AFP











