El 20 de julio es un día de peso para Colombia, además de marcar la fecha histórica de la independencia del país, representa el inicio de un nuevo equilibrio político en el poder Legislativo, la reorganización de las fuerzas partidistas y el comienzo de una intensa disputa por el control de las principales instancias del Congreso, escenario en el que se definirá buena parte de la gobernabilidad de la próxima Administración.
Mientras el presidente Gustavo Petro se encamina a cerrar un ciclo de cuatro años al frente del Ejecutivo, el Legislativo empieza un nuevo periodo constitucional con una composición distinta y con el reto de tramitar las iniciativas que marcarán los primeros meses del gobierno entrante de Abelardo De la Espriella. En paralelo, el partido oficialista Pacto Histórico deja claro que asumirá el papel de principal fuerza de oposición y que buscará preservar el legado político del presidente saliente.
El último 20 de julio de Petro como presidente
La jornada comenzó con la tradicional conmemoración del Día de la Independencia. Por primera vez, el desfile militar se realizó en Ciudad Bolívar, uno de los sectores más poblados y vulnerables del sur de Bogotá, donde miles de ciudadanos acompañaron el recorrido de las Fuerzas Militares y de la Policía.
El mandatario presidió el desfile acompañado por la vicepresidenta Francia Márquez y la ministra encargada de Defensa, Angélica Verbel. Tras un minuto de silencio en memoria de los militares y policías fallecidos en cumplimiento de su deber, comenzó la parada militar con el tradicional paso de los veteranos de la Guerra de Corea, cuya presencia se ha convertido en uno de los momentos más simbólicos de esta celebración.
La conmemoración reunió a 124 bloques conformados por 6.257 integrantes del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional y otras unidades del Estado. La revista aérea estuvo encabezada por 19 aeronaves, entre ellas los cazas Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, además de helicópteros de la Policía y del Ejército.
Miles de personas siguieron el recorrido del desfile, caracterizado por el paso sincronizado de las tropas, las bandas marciales y los uniformes de gala de las diferentes instituciones militares y policiales.
Al finalizar la ceremonia, Petro pronunció un discurso ante los asistentes previo a trasladarse al Capitolio Nacional para cumplir uno de sus últimos actos oficiales como presidente: instalar el nuevo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la República.
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Instalación del nuevo Legislativo colombiano
La instalación del Congreso es el comienzo formal del trabajo de los senadores y representantes elegidos el pasado 8 de marzo, quienes ejercerán funciones durante los próximos cuatro años.
De acuerdo al diario El Colombiano, para la jornada se prevé la posesión de los nuevos congresistas, la elección de las mesas directivas del Senado y de la Cámara de Representantes y el último discurso de Gustavo Petro ante el Legislativo antes de concluir su mandato. Además, el cuerpo legislativo deberá empezar a definir los primeros debates que marcarán la agenda política del nuevo Gobierno y resolver asuntos institucionales relacionados con la posesión presidencial del próximo 7 de agosto.
Precisamente, una de las primeras decisiones que deberá asumir el Congreso será estudiar la solicitud presentada por el presidente electo, Abelardo de la Espriella, para realizar su ceremonia de posesión en una guarnición militar, una propuesta que ha generado amplio debate político en las últimas semanas. Según El Colombiano, este tema hace parte de los asuntos prioritarios que comenzarán a discutirse con la instalación del nuevo Legislativo.
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La disputa por la presidencia del Congreso
Uno de los principales focos de atención se concentró en la elección de los presidentes del Senado y de la Cámara de Representantes.
Para la presidencia del Senado aparecían como principales candidatos Alfredo Deluque, del Partido de la U y cercano al presidente electo Abelardo de la Espriella, y Honorio Henríquez, del Centro Democrático.
En la Cámara de Representantes, el nombre con mayores posibilidades era el del congresista Daniel Briceño, del Centro Democrático, quien fue el representante más votado en las elecciones legislativas del pasado mes de marzo.
De acuerdo a la prensa local, las negociaciones entre las diferentes bancadas se intensificarán durante las horas previas a la instalación del Congreso debido a que la conformación de las mesas directivas será determinante para el trámite de las reformas que impulse el nuevo Gobierno y para la capacidad de control político que ejercerá la oposición.
El Pacto Histórico se encamina a liderar la oposición
Mientras el nuevo Gobierno comienza a consolidar apoyos, el actual partido oficialista Pacto Histórico anunció oficialmente cuál será su papel durante los próximos cuatro años.
Desde el espacio político aseguraron que ejercerán una oposición «democrática, firme, responsable y alternativa» desde el Congreso, con el objetivo de realizar un riguroso control político al Ejecutivo y presentar iniciativas propias.
El partido llega al nuevo Congreso como la bancada más numerosa, con 26 curules en el Senado y 42 en la Cámara de Representantes, seguida por el Centro Democrático y el Partido Liberal.
En un comunicado, el movimiento político afirmó que defenderá el legado progresista construido durante la administración de Gustavo Petro, impulsará la defensa de las reformas aprobadas durante los últimos cuatro años y respaldará el derecho a la movilización social, la participación ciudadana y el pluralismo democrático.
Asimismo, pidió que las nuevas mesas directivas del Congreso garanticen plenamente los derechos de la oposición y rechazó cualquier forma de persecución o exclusión por razones políticas.
Petro acepta convertirse en el líder político del progresismo
En medio de la transición presidencial, Gustavo Petro confirmó cuál será su futuro político una vez abandone la Casa de Nariño. El mandatario anunció que aceptó la propuesta para asumir la jefatura política del Pacto Histórico cuando concluya su mandato, luego de un periodo de descanso que, según afirmó, considera merecido tras cuatro años de Gobierno.
La propuesta había sido planteada por el senador y excandidato presidencial Iván Cepeda durante un acto realizado en Tunja, donde sostuvo que Petro continuará siendo el principal referente del progresismo colombiano.
El presidente manifestó que espera contar con una bancada unificada dentro del Congreso y afirmó que solicitó un reglamento interno más estricto para garantizar que todas las votaciones sean públicas y transparentes.
El mandatario también defendió el ambiente democrático durante su administración y aseguró que su Gobierno otorgó todas las garantías tanto a la oposición como a los sectores oficialistas. En ese contexto, insistió en que «ni la derecha se debe criminalizar por el hecho de ser derecha» ni tampoco el progresismo debe ser objeto de persecución política.
Abelardo de la Espriella comienza a proyectar su Gobierno
Mientras las miradas se centraron en los actos oficiales en Bogotá con la participación de Petro, el presidente electo De la Espriella participó en Medellín del desfile militar por el Día de la Independencia.
La elección de Antioquia no fue casual. Ese departamento fue uno de sus principales bastiones electorales durante la segunda vuelta presidencial, donde obtuvo el 64,42% de los votos y ganó en 108 de sus 125 municipios.
Acompañado por el alcalde Federico Gutiérrez y el gobernador Andrés Julián Rendón, De la Espriella agradeció el respaldo recibido por los antioqueños y aseguró que «Antioquia resistió y Colombia se salvó» durante las elecciones presidenciales.
También afirmó que el departamento representa el espíritu patriótico del país y reiteró que esa región fue determinante para alcanzar la victoria electoral.
Durante su intervención aseguró que «el tigre», apodo con el que suele identificarse públicamente, representa a Antioquia y afirmó que lleva al departamento «en su corazón y en su espíritu».
Con EFE y medios locales










