
Precipitaciones históricas y vientos de hasta 160 kilómetros por hora. El temporal que azota las regiones de Coquimbo y Atacama ya deja al menos 10 personas muertas, más de 100.000 aisladas, unos 138.000 hogares sin electricidad y al menos 120.000 sin agua, por lo que el presidente José Antonio Kast declaró el estado de excepción.










