
Aviones del Ejército del Aire de España sueltan litros de agua desde el aire en un intento por apagar los incendios en el país. «Son kilómetros volando desde el mismo punto de carga hasta las zonas de descarga, viendo un paisaje desolador», asegura uno de los pilotos al describir la exigente y repetitiva tarea. En tierra, muchos residentes también se sienten desanimados ante el panorama. Mientras tanto, las conflagraciones se propagan con gran rapidez.










