
Dirigente del PLD advierte que los sectores que más crecen generan poco empleo
Santo Domingo. Aunque la economía dominicana registró un crecimiento de 4.5% durante el primer semestre del año, el vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Temístocles Montás, considera que ese resultado no refleja la realidad que percibe gran parte de la población. A su juicio, detrás de las cifras oficiales existe una estructura económica que limita la creación de empleos y reduce el impacto del crecimiento sobre el bienestar de los hogares.
En un artículo publicado en los periódicos Hoy y Vanguardia del Pueblo, el exministro de Economía definió el desempeño económico presentado por las autoridades como “estadísticamente vistoso, pero estructuralmente engañoso”.
Según explicó, el país avanza a dos ritmos distintos y el más lento es precisamente el que afecta de manera directa la vida cotidiana de los ciudadanos.
“Los sectores que más contribuyen al PIB no son necesariamente los que más empleo generan ni los que mayor impacto tienen sobre el bienestar de la población”, sostuvo Montás.
El dirigente peledeísta puso como ejemplo el sector construcción, que de acuerdo con datos del Banco Central creció 6.7% durante el semestre y 14.9% en junio, impulsado por una expansión interanual del crédito de 22.6%.
No obstante, señaló que el Instituto Nacional de Migración reporta que el 68.3% de la fuerza laboral de esa actividad es haitiana. “Buena parte del valor agregado que se contabiliza como crecimiento dominicano termina convertido en remesas hacia Haití”, argumentó.
Asimismo, destacó el desempeño de la minería, que registró aumentos de 11.3% en el semestre y de 18.1% en junio, impulsada por la extracción de oro y plata favorecida por los precios internacionales. Sin embargo, advirtió que se trata de una actividad con escasa capacidad para generar empleo debido a su alta dependencia de capital y tecnología.
En contraste, señaló que sectores con una importante participación en el mercado laboral muestran un crecimiento mucho más moderado. Citó el caso del comercio, que avanzó 2.2%; la manufactura local, 3.3%; las zonas francas, 2.6%; y la agropecuaria, 2.4%.
“El crecimiento no descansa sobre las actividades más intensivas en mano de obra, y esto importa porque la población evalúa la economía según el empleo, los salarios y el costo de vida, no solo por el aumento del PIB”, afirmó.
Montás expresó especial preocupación por la agropecuaria, al considerar insuficiente su crecimiento de 2.4%, en momentos en que aumentan las importaciones de alimentos.
“El desafío de la política económica consiste en fortalecer la producción de bienes, impulsar la manufactura, la agropecuaria, elevar la productividad y crear más empleos de calidad”, concluyó.










