La crisis migratoria en Ceuta volvió a poner el foco sobre dos territorios singulares: Ceuta y Melilla, las únicas ciudades españolas situadas en el continente africano. Estos enclaves, fronteras exteriores de la Unión Europea, son desde hace décadas puntos estratégicos en la relación entre España y Marruecos, además de una vía de acceso para miles de personas que buscan llegar a Europa. En esta emisión de África 7 Días, analizamos junto a expertos la historia, el estatus y la importancia geopolítica de estas dos ciudades autónomas.
Son dos ciudades pequeñas, pero con un enorme peso estratégico y geopolítico: Ceuta y Melilla, los únicos territorios de la Unión Europea situados en África y que comparten frontera terrestre con el continente africano.
La historia de estos enclaves se remonta a siglos atrás. Melilla fue incorporada por la Corona de Castilla en 1497. Ceuta, en cambio, estuvo bajo dominio portugués hasta que pasó a la monarquía hispánica en 1580, durante la Unión Ibérica. Tras la restauración de la independencia de Portugal en 1640, la ciudad permaneció bajo soberanía española.
Cuando Marruecos obtuvo su independencia de Francia y España en 1956, después de décadas de protectorado establecido en 1912, Ceuta y Melilla mantuvieron su estatus dentro del territorio español.
Desde entonces, Rabat reclama ambas ciudades al considerar que forman parte de sus fronteras históricas y naturales. En 1975, Marruecos llevó la cuestión ante Naciones Unidas, solicitando que fueran consideradas territorios pendientes de descolonización, una petición que finalmente no prosperó.











