Inflación da señales de alivio, pero alimentos y servicios aún presionan el bolsillo

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La inflación interanual baja a 5.47 %, mientras persisten alzas en alimentos, salud y restaurantes

Santo Domingo.- La inflación en República Dominicana comenzó a mostrar un cambio de tendencia durante julio de 2026. Aunque el costo de la vida siguió aumentando, lo hizo a un ritmo más lento, impulsado principalmente por la reducción de los precios de los combustibles. Los datos divulgados este jueves por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) reflejan que la inflación interanual descendió a 5.47 %, un resultado que fortalece las expectativas de que el indicador continúe acercándose al rango meta de entre 3 % y 5 % fijado por la autoridad monetaria.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de apenas 0.19 % en julio, cifra inferior al promedio observado durante el primer semestre del año. Más que un simple dato estadístico, el resultado evidencia que las medidas para contener el impacto de los precios internacionales de los combustibles comienzan a reflejarse en la economía nacional.

El descenso de la inflación interanual desde 5.67 % en junio hasta 5.47 % en julio representa una reducción de 0.20 puntos porcentuales y constituye la primera señal clara de convergencia hacia la meta de estabilidad de precios. En paralelo, la inflación subyacente —el indicador que elimina los componentes más volátiles de la canasta de consumo— permaneció en 4.96 %, dentro del rango objetivo del Banco Central, lo que confirma que las presiones inflacionarias de origen interno permanecen relativamente controladas.

Sin embargo, detrás de esa mejora general existe una realidad distinta para miles de familias. Mientras los combustibles redujeron su incidencia sobre el índice general, varios bienes y servicios de consumo cotidiano continuaron encareciéndose.

El grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas aumentó 0.23 %, impulsado por incrementos en productos básicos como el pollo fresco, el arroz, las papas, el ñame y el agua purificada. Aunque algunos alimentos registraron reducciones —entre ellos los huevos, tomates, limones, ajíes, ajo y plátanos verdes—, estos descensos no fueron suficientes para neutralizar completamente las presiones sobre la canasta familiar.

Los servicios también continuaron mostrando incrementos. Restaurantes y Hoteles registró una inflación de 0.54 %, la mayor entre los principales grupos, debido al aumento en el precio de las comidas preparadas. De igual forma, Bienes y Servicios Diversos creció 0.42 % por el encarecimiento de los servicios de cuidado personal, mientras que Muebles y Artículos para el Hogar avanzó 0.45 % debido al aumento de productos de limpieza. El sector Salud también reflejó un incremento de 0.38 %, asociado al alza de algunos medicamentos.

En contraste, el grupo Transporte fue el principal factor moderador de la inflación. Su índice cayó 0.14 %, favorecido por las reducciones en las gasolinas, el gasoil y el gas licuado de petróleo (GLP), dispuestas por el Gobierno a través del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes. A ello se sumó una disminución en el precio de algunos vehículos, favorecida por la apreciación del peso dominicano frente al dólar.

No obstante, el alivio en combustibles no se trasladó completamente a otros servicios vinculados al transporte. Las tarifas de reparación de vehículos, los boletos aéreos y el transporte urbano continuaron aumentando durante el período, limitando el efecto positivo de la reducción de los carburantes.

El informe del Banco Central también revela diferencias territoriales. La región Este registró la mayor inflación mensual, con 0.32 %, impulsada por el aumento del pollo fresco y de los alquileres de viviendas. La región Sur presentó una variación de 0.23 %, la región Ozama alcanzó 0.20 %, mientras que el Cibao registró apenas 0.10 %, favorecido por un mayor impacto de la reducción en los combustibles.

Por niveles de ingreso, la inflación mostró un comportamiento relativamente homogéneo. Los hogares de menores ingresos registraron aumentos cercanos a 0.18 %, mientras que el quintil de mayores ingresos presentó una variación de 0.13 %, debido a una menor incidencia del incremento de los alimentos dentro de su estructura de consumo.

Aunque la inflación continúa por encima del centro de la meta oficial, los indicadores sugieren que las presiones más intensas comienzan a ceder. El desafío ahora será mantener esa tendencia sin afectar el crecimiento económico ni el poder adquisitivo de los hogares, especialmente en un escenario donde los alimentos y los servicios siguen siendo los principales motores del costo de la vida.

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