
A un día de la posesión de Abelardo De la Espriella como presidente de Colombia, se registraron atentados en varias ciudades que dejaron víctimas y generaron alarma nacional. En paralelo, Estados Unidos anunció un paquete de 1.000 millones de dólares en asistencia para seguridad, destinado a reforzar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.










