
A pesar de los graves daños que quedaron tras el terremoto de 7,4 del 10 de agosto, no toda la ciudad de Pereira está destrozada. Aunque algunos hospitales se vieron afectados por el sismo, la mayoría está funcionando casi con normalidad y muchos pereiranos han podido continuar con su vida con normalidad a pesar de las fallas de comunicación y en la prestación de los servicios públicos. Informe de nuestro enviado especial, Rodrigo Sedano.












