
Un tribunal en Siria condenó a muerte al expresidente Bashar al-Assad y a varios exfuncionarios de su régimen, en un fallo histórico emitido el 11 de agosto de 2026 en Damasco. La sentencia, dictada en ausencia, lo declara culpable de crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos durante los 14 años de conflicto armado.












