
Rusia afirma haber atacado una fábrica de drones y un depósito de municiones en Kiev, dejando varios muertos y heridos. En medio de la ofensiva, varias viviendas, escuelas y hospitales se incendiaron y, en algunos casos, los habitantes no pudieron escapar. Tres distritos de la capital ucraniana se vieron afectados. Esta ofensiva, particularmente mortífera, forma parte de una estrategia de intensificación de los ataques con drones y misiles balísticos rusos contra Ucrania.












