
Este 20 de agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de lo que describió como «una ofensiva económica aplastante sin precedentes» y advirtió que impondrá fuertes represalias económicas contra cualquier país que brinde apoyo a Irán en medio del conflicto. Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, dijo que el «Día D económico» busca desviar la atención de los problemas financieros estadounidenses y advirtió que un aumento de la presión sobre la República Islámica no tendrá éxito. Analizamos el panorama con Ernesto Calvo, profesor de política y gobierno de la Universidad de Maryland.










