
China también es consciente de los riesgos de que las máquinas tomen el control humano. El ministro de Seguridad del Estado, Chen Yixin, identificó seis grandes peligros: hipotéticos ataques al régimen, difusión de desinformación, ciberataques a infraestructuras sensibles, revelación de datos personales, entre otros. Aunque Beijing y Washington coinciden en los riesgos de la inteligencia artificial, difieren en las soluciones para evitar una posible crisis tecnológica. Informe de nuestro corresponsal, Adrián Foncillas.













