
La Unión Europea ha anunciado planes para restringir el acceso de los niños a las redes sociales en todos los Estados miembros, en un intento por liberarlos de lo que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, describió como “el control [de] su atención, su concentración y sus mentes” por parte de las plataformas.
La propuesta de una prohibición total de las redes sociales para los menores de 13 años se anunció en el discurso sobre el Estado de la Unión del miércoles, en el que von der Leyen expuso las prioridades de la Unión para el próximo año.
Mini-cuentas y diseño adictivo
Forma parte de la “EU Kids Act”, que la Comisión dará a conocer en su totalidad el jueves. A los niños de entre 13 y 15 años tampoco se les permitirá tener cuentas personales en redes sociales, pero podrán acceder a ellas a través de “mini-cuentas” creadas y supervisadas por sus padres y tutores, con funciones limitadas, durante una hora al día. Las plataformas también tendrán la obligación de garantizar un diseño seguro para los usuarios menores de 18 años, y la Unión tiene previsto abordar más a fondo el diseño adictivo en la próxima Ley de Equidad Digital, que se presentará en otoño.
“Soy consciente de que muchos perciben el poder de las grandes empresas tecnológicas como abrumador e imposible de frenar. No estoy de acuerdo», declaró von der Leyen ante el Parlamento Europeo. “No tenemos por qué aceptar funciones adictivas, no tenemos por qué aceptar que los niños se vean arrastrados hacia contenidos cada vez más extremos, no tenemos por qué aceptar que las fotos de las niñas se utilicen para generar imágenes sexualizadas mediante IA”, añadió. «Europa tiene el poder de actuar; somos nosotros quienes decidimos las normas, no las grandes empresas tecnológicas”.
Se esperaba en gran medida que la UE siguiera el ejemplo de otros países a la hora de restringir el acceso de los menores a las redes sociales, que, según von der Leyen, han sido responsables de la pérdida de sueño, la ansiedad, las autolesiones e incluso la muerte de menores europeos. Diecisiete de los veintisiete Estados miembros del bloque ya están negociando o preparando proyectos de ley para proteger a los menores en internet, entre otras medidas, estableciendo una edad mínima para acceder a determinados servicios. Entre ellos se encuentra Francia, cuyo tribunal supremo anuló el mes pasado una prohibición del uso de las redes sociales para menores de 15 años por considerar que infringía la libertad de expresión.
“Poner orden en ese caos, lograr que todos estén de acuerdo y, a continuación, tramitar el proceso legislativo de la UE” probablemente llevará hasta 2029, prevé Arnav Joshi, abogado especializado en tecnología de Ashurst Perkins Coie. Aun así, cree que las empresas acogerán con agrado la claridad y la simplicidad que proporciona un único conjunto de normas a escala de la UE. El enfoque por niveles está diseñado para apaciguar cualquier impugnación judicial al ser proporcionado (un raro ejemplo en el que “la legislación de la UE, al no introducir una prohibición general, es quizás incluso un poco más permisiva que otras”), declaró a WIRED, refiriéndose a las prohibiciones generalizadas de las redes sociales en el Reino Unido y Australia.
No obstante, las medidas siguen imponiendo una supervisión tanto a los tutores como a las propias plataformas de redes sociales, lo que podría suponer un riesgo de vulneración de la privacidad. La supervisión parental podría resultar “problemática”, señala Joshi, que asesora a empresas tecnológicas internacionales sobre la seguridad infantil en línea, y advierte: “Cualquier sistema que ofrezca un acceso parental muy exhaustivo, al estilo del ‘modo Dios’, puede tener un efecto disuasorio sobre la forma en que los niños usan realmente ese servicio y podría plantear problemas en cuanto a su propio derecho a la privacidad”.
Los retos de la prohibición
La Unión Europea también se enfrentará a retos similares a los de otros países a la hora de hacer cumplir eficazmente los límites de edad. En Australia, los menores han podido eludir ampliamente la prohibición de acceso a las redes sociales para menores de 16 años. “Una cuestión clave es cómo llevar a cabo las comprobaciones de edad, y no es sencillo”, explicó a WIRED Joanna Conway, socia especializada en regulación digital del bufete de abogados Norton Rose Fulbright. Agregó que supone todo un reto lograr que las comprobaciones de edad sean precisas, sin infringir los derechos de privacidad ni perjudicar la experiencia del usuario. La UE presentó a principios de año una aplicación para que los usuarios puedan demostrar que son mayores de 18 años y acceder a sitios restringidos a adultos. Según indica, puede aplicarse también a otros grupos de edad.
Von der Leyen también reconoció que a los europeos les preocupa cada vez más la velocidad “vertiginosa” de la tecnología y su impacto en sus medios de vida y en la sociedad. Añadió que la inteligencia artificial “aún no ha aportado” valor a la economía real (como fábricas, hospitales y redes energéticas). También adelantó iniciativas que se anunciarán en noviembre para abordar estas preocupaciones en los ámbitos de la salud, el transporte, el sector agroalimentario, la fabricación avanzada, la defensa y el espacio. Asimismo, hizo referencia a la próxima Ley de Empleos de Calidad, diseñada para garantizar que la IA contribuya al desarrollo de competencias, mejore la calidad de los empleos y “ofrezca a los trabajadores una oportunidad justa”. Afirmó que invitaría a los principales laboratorios de vanguardia en inteligencia artificial a un debate sobre cómo la UE puede apoyar los esfuerzos de la industria para marcar el ritmo en este ámbito.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.












