
Mientras Luiz Inácio Lula da Silva propone reforzar la cooperación con los diferentes estados para combatir la delincuencia, Flávio Bolsonaro defiende penas más duras y la clasificación del PCC y el Comando Vermelho como organizaciones terroristas. El debate se desarrolla en un contexto marcado por la expansión de estas bandas vinculadas al narcotráfico, el lavado de dinero y disputas territoriales dentro y fuera de Brasil.














