Los separatistas ganaron las elecciones provinciales de Quebec el lunes con la promesa de celebrar una votación para separarse de Canadá después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, deje el cargo, poniendo a prueba el mensaje de unidad nacional del primer ministro Mark Carney.
Sin embargo, el Partido Quebequés (PQ) no consiguió la mayoría necesaria para formar un Gobierno mayoritario en la provincia francófona de Canadá, lo que ofrece cierto alivio al bloque federalista.
Aun así, la victoria del PQ altera el panorama político canadiense mientras el país afronta una guerra comercial y las amenazas de anexión de Estados Unidos.
Además, llega apenas dos semanas antes de que Alberta, una provincia petrolera y uno de los motores económicos de Canadá, celebre una votación sobre si quiere iniciar el proceso para separarse del país.
Los resultados convierten al líder del PQ, Paul St-Pierre Plamondon, un abogado de 49 años conocido por sus iniciales PSPP, en el próximo primer ministro de Quebec.
Durante una eufórica celebración de la victoria en Montreal, evocó «la valiente lucha» que han sostenido los francófonos en una parte del mundo cada vez más dominada por los anglófonos.
Esa lucha «cobrará sentido cuando (los francófonos) tengan su propio país», afirmó.
«Nos lo merecemos», añadió, y describió un referendo como una oportunidad «para decidir cuál será nuestro futuro nacional».
¿La independencia después de Trump?
Carney felicitó a PSPP y afirmó que «construir un Quebec más fuerte es fundamental para nuestra misión de construir un Canadá más fuerte».
El primer ministro goza de popularidad en Quebec, y la victoria separatista no se interpretó como un rechazo a su postura frente a Trump, cuyas políticas de confrontación han indignado a los canadienses.
En cambio, el ascenso del PQ, después de más de una década en la oposición, se ha vinculado al descontento por el costo de vida y al persistente deseo de proteger la lengua francesa en un país mayoritariamente anglófono.
Las encuestas sugieren que solo alrededor del 30 % de los quebequeses quiere la independencia, pero PSPP ha mantenido su promesa de convocar un referendo para separarse de Canadá, aunque no mientras Trump esté en el poder.
Ha señalado que una decisión sobre la independencia de Quebec «requiere condiciones que permitan un debate informado y sereno».
Ese debate no debería quedar «secuestrado por la teatralidad de un presidente impredecible», añadió, descartando un referendo al menos hasta 2029.
Quebec ha celebrado dos votaciones anteriores sobre su separación de Canadá. Los federalistas ganaron con holgura en 1980, pero el resultado de 1995 fue extremadamente ajustado: apenas el 50,58 % votó a favor de permanecer en Canadá.
Alexia Gomez, de 19 años, quien votó por primera vez, aludió a las tensiones con Estados Unidos al explicar a AFP que se oponía a un referendo de independencia.
«Si Quebec se independiza, nos volvería vulnerables política, económica y militarmente», afirmó.
Lydie Periard, una estudiante de 22 años, dijo estar «muy preocupada» por la victoria del PQ y condenó lo que calificó como la postura «populista» del partido sobre la inmigración. El PQ ha respaldado recortes a la inmigración, especialmente de personas que no hablan francés.
El PQ sustituye a la Coalición por el Futuro de Quebec (CAQ), un partido que defendía con firmeza la identidad cultural de la provincia dentro de Canadá, sin apoyar el separatismo.
Sin una mayoría, el PQ tendrá dificultades para impulsar su agenda separatista.
Los dos principales partidos de oposición tras la votación del lunes, los liberales y los conservadores, declararon que nunca apoyarían un referendo de independencia.
¿»Abolir la monarquía»?
Puede que PSPP no cuente con el respaldo mayoritario para un Quebec independiente, pero sus planes de actuar contra la monarquía británica parecen ser mucho más populares.
Canadá forma parte de la Commonwealth británica. El rey Carlos III, jefe de Estado de Canadá, está representado en Ottawa por el gobernador general. Los vicegobernadores representan a la monarquía en las provincias, incluida Quebec.
En una encuesta de Leger de 2025, el 87 % de los quebequeses afirmó no sentir ningún apego por la monarquía británica, y solo el 31 % expresó una opinión favorable del rey Carlos.
PSPP ha señalado que su Gobierno podría retirar la financiación al vicegobernador, calificando la institución de «una farsa que desperdicia dinero».
Este artículo es una adaptación de su original en inglés














