La tragedia de Shakahola: cómo el líder de una secta keniana obligó a morir de hambre a 190 niños

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Se trata del epílogo de una de las peores tragedias vinculadas con el accionar de una secta en los últimos años. Paul Nthenge Mackenzie fue declarado, por un tribunal de Kenia el lunes 19 de octubre, culpable del asesinato de 190 menores de edad y un adulto, a quienes obligó a que se dejaran morir de hambre para “reunirse con Jesucristo”.

Paul Mackenzie fue declarado culpable junto a 28 coacusados. La jueza Diana Kavedza-Mochache, del Tribunal Superior de la ciudad costera de Mombasa, en el sureste de Kenia, indicó que se dictará la sentencia el próximo 6 de noviembre

“Considero que la Fiscalía ha demostrado la culpabilidad de los 29 acusados en el asesinato de 190 niños y un adulto”, declaró la jueza.

El autoproclamado pastor Paul Mackenzie asiste a la lectura del veredicto en el que se le acusa de haber asesinado a 191 personas, en Mombasa, Kenia, el 19 de octubre de 2026.
El autoproclamado pastor Paul Mackenzie asiste a la lectura del veredicto en el que se le acusa de haber asesinado a 191 personas, en Mombasa, Kenia, el 19 de octubre de 2026. © Brian Wachira / AP

El autoproclamado pastor se mostró, por su parte, impasible al recibir el veredicto.

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La ‘masacre de Shakahola’, mortífera deriva sectaria

El caso se remonta a 2023. Ese año, las autoridades kenianas descubrieron decenas de fosas comunes en el bosque de Shakahola, una zona costera del sureste del país africano.

El pastor Mackenzie y su organización, la Good News International Church, dirigieron a sus seguidores a esta zona, donde actuaron como una secta cristiana apocalíptica. Allí, ordenaron a sus seguidores adultos y a sus hijos dejarse morir de hambre para ir al cielo y encontrarse con Cristo antes de que el mundo terminara.

En total, las autoridades kenianas hallaron más de 400 cuerpos. El tribunal determinó que al menos 72 víctimas murieron de hambre, y otras de asfixia, “por presión en el cuello” y “lesiones traumáticas en la cabeza”.

Agentes de policía se encuentran cerca de fosas comunes donde se ha exhumado los cuerpos de las víctimas de una secta cristiana en un bosque de Shakahola, cerca de la ciudad de Malindi, en Kenia, el 25 de abril de 2023.
Agentes de policía se encuentran cerca de fosas comunes donde se ha exhumado los cuerpos de las víctimas de una secta cristiana en un bosque de Shakahola, cerca de la ciudad de Malindi, en Kenia, el 25 de abril de 2023. © Archivo / AP

Aunque no se pudo determinar la causa de la muerte de numerosas víctimas, debido al avanzado estado de descomposición de sus cuerpos, el tribunal consideró, basándose en un conjunto de indicios, que se podía deducir que estas víctimas también habían muerto de hambre.

“Los hallazgos patológicos, que indican que un grupo de menores falleció como consecuencia de un homicidio directo (…), corroboran que el régimen de ayuno les fue impuesto de manera obligatoria”, apuntó la jueza Kavedza-Mochache.

“En un ayuno religioso voluntario ordinario, la persona conserva la autonomía para finalizar el ayuno. En este caso (…), quienes buscaban comida o agua eran castigados, aquellos que intentaban irse eran perseguidos, golpeados y encerrados y los niños que se resistían eran sometidos a la fuerza”, agregó la magistrada, para subrayar el carácter obligatorio de la muerte por hambre en la secta del pastor Mackenzie.

A pesar de las pruebas aportadas ante la corte, Paul Mackenzie y sus coacusados se habían declarado inocentes, y rechazaron hasta el final las acusaciones, insistiendo en que nadie fue obligado a morir de hambre.

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Una secta que pasó desapercibida… y la responsabilidad del Estado

Mackenzie prohibió a los miembros de la secta enviar a sus hijos a la escuela e ir al hospital cuando estaban enfermos, calificando a esas instituciones de satánicas, contaron a la agencia Reuters familiares de algunas de sus víctimas.

El líder religioso había planeado un plan de inanición masiva en tres fases: primero niños, luego mujeres y hombres jóvenes y, finalmente, los hombres restantes.

Sin embargo, las dificultades de la secta empezaron en marzo de 2023, cuando un hombre le dijo a la Policía que su hermano y su esposa habían dejado morir de hambre a sus hijos por orden de Mackenzie.

El líder de la organización fue detenido en abril de 2023, después de que se rescatara a algunos de sus seguidores, cuando un grupo de defensa de los Derechos Humanos alertó a las autoridades sobre lo que estaba sucediendo en el bosque de Shakahola.

Exconductor de taxi, Paul Mackenzie había fundado su iglesia en 2003. Su culto rápidamente convenció a miles de seguidores. Sin embargo, en 2017, fue capturado una primera vez bajo acusaciones de “radicalización”, de las cuales fue declarado inocente.

En 2019, Paul Mackenzie fue arrestado una segunda vez, después de que dos niños murieran de hambre. Ese mismo año, las autoridades cerraron la iglesia de Mackenzie, por lo que se mudó al bosque de Shakahola.

La policía y los residentes locales cargan los cuerpos exhumados de las víctimas de una secta religiosa en el bosquede Shakahola, cerca de la ciudad costera de Malindi, en el sureste de Kenia, el 23 de abril de 2023.
La policía y los residentes locales cargan los cuerpos exhumados de las víctimas de una secta religiosa en el bosquede Shakahola, cerca de la ciudad costera de Malindi, en el sureste de Kenia, el 23 de abril de 2023. © Archivo / AP

Debido a que el hombre y su organización se encontraban en el radar de las autoridades kenianas desde el año 2017, gran parte de la sociedad civil se pregunta cómo el Estado dejó actuar a Mackenzie en Shakahola sin mayor vigilancia.

La tragedia desató una ola de indignación, que se acompañó de numerosas peticiones para controlar mejor las supuestas iglesias y otras organizaciones en un país en el que más del 80% de la población se declara cristiana, según cifras oficiales.

Por su parte, el presidente William Ruto dijo en 2023 que las autoridades deberían haber podido prevenir las muertes y que asumía esta responsabilidad como jefe de Estado.

Además, Mackenzie enfrenta cargos de terrorismo y homicidio involuntario de al menos 238 personas en procesos separados. El pastor también fue imputado en febrero pasado por la muerte de 52 personas exhumadas el año pasado en una aldea cerca del bosque de Shakahola.

El líder religioso se declaró inocente de estas demás acusaciones.

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Con Reuters, EFE y medios locales.

La tragedia de Shakahola: cómo el líder de una secta keniana obligó a morir de hambre a 190 niños