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Líbano se envuelve en un caos por la guerra: crisis humanitaria y el choque político-militar interno

Líbano se envuelve en un caos por la guerra: crisis humanitaria y el choque político-militar interno
  • Publishedmarzo 10, 2026

Líbano vuelve a vivir días de guerra. En apenas una semana, el país ha entrado de lleno en una nueva fase de hostilidades con Israel, marcada por una campaña de bombardeos a gran escala por parte de Tel Aviv, que ha provocado el desplazamiento masivo de la población civil y un temor creciente a que el conflicto escale aún más cuando todavía resuenan los ecos de la guerra anterior con el vecino del sur.

Según cifras de Unicef, una de las agencias de Naciones Unidas, en una semana hay 700.000 desplazados en el territorio, 200.000 de ellos menores de edad. “Los niños están siendo asesinados y heridos a un ritmo aterrador, las familias huyen de sus casas por miedo y miles de niños duermen ahora en refugios fríos y hacinados”, señala la dirección regional de la institución.

Las zonas más castigadas se concentran en el sur del país, el valle de la Bekaa y los suburbios del sur de la capital, Beirut, territorios donde la milicia chiita Hezbolá, aliada de Irán, mantiene una fuerte presencia política, militar y social.

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© France 24

Tras el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei, Hezbolá se sumó a la ofensiva contra Israel, autor material de la muerte del ayatolá junto con inteligencia militar de Estados Unidos. Ambos países iniciaron esta nueva guerra en Medio Oriente con ataques contra la República Islámica el pasado 28 de febrero. 

Las autoridades libanesas hablan ya de cientos de muertos (486 según el más reciente balance del Ministerio de Salud -al 9 de marzo-) y más de 1.000 heridos en pocos días. Entre los decesos, hay al menos 83 niños y 42 mujeres, de acuerdo con la misma fuente. 

La nueva guerra en Medio Oriente, que tiene a Líbano en un lugar coprotagónico, llega en un momento especialmente delicado para la pequeña nación, que todavía arrastraba las consecuencias de la guerra anterior con Israel y esperaba financiación internacional para reconstruir infraestructuras dañadas.

El país, con cerca de seis millones de habitantes, ha convertido su mayor infraestructura deportiva, el estadio Camille Chamoun de Beirut, en un refugio para desplazados.

“Esperamos que esta crisis no dure”, declaró a  la agencia de noticias Reuters Naji Hammoud, director general de las instalaciones deportivas de Líbano.

Más de un millón de personas ya tuvieron que huir de sus hogares en Líbano durante la guerra entre Hezbolá e Israel en 2024.

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La presión militar de Israel

La ofensiva israelí ha combinado bombardeos aéreos con incursiones terrestres en la frontera sur que comparten ambos territorios. El objetivo declarado es destruir instalaciones militares de Hezbolá y reducir su capacidad para lanzar ataques contra territorio israelí.

Hezbolá forma parte del llamado Eje de la Resistencia, liderado por Irán junto a sus aliados regionales, entre los que se encuentran también milicias chiitas en Irak o los rebeldes hutíes en Yemen. La presencia de la rama militar del grupo en Líbano se concentró históricamente en el sur, donde este lunes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, que visitó el mando militar del norte, afirmó que las evacuaciones masivas representan una oportunidad para “hacer esta zona aún más segura”. 

Columnas de humo se elevan tras un ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, Líbano, 9 de marzo de 2026.
Columnas de humo se elevan tras un ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, Líbano, 9 de marzo de 2026. © Reuters/Mohamed Azakir

La guerra de Israel contra el país vecino deja al menos tres soldados del Ejército de esa nación caídos, asimismo. Según la institución castrense, en la última semana el país de mayoría judía ha recibido más disparos desde Líbano que desde Irán.

Por su parte, Hezbolá anunció en los últimos días varios ataques, incluido un bombardeo con cohetes contra la ciudad de Kiryat Shmona, en el norte de Israel, y un ataque contra soldados israelíes y vehículos militares en el sur del Líbano. Sin embargo, la respuesta del grupo chiita ha sido asimétrica respecto al despliegue israelí, así como su impacto.

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Las elecciones que no serán

A la guerra y la crisis humanitaria se suma ahora un nuevo problema político: el aplazamiento de las elecciones legislativas.

El Parlamento libanés aprobó este lunes extender su mandato durante dos años, una decisión que permite posponer los comicios previstos para mayo. La medida fue justificada por la imposibilidad de organizar elecciones en medio de la guerra.

La decisión se aprobó con el sí de 76 de los diputados presentes en la sesión, mientras que otros 41 se opusieron y cuatro más votaron en blanco, informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN).

Lebanese President Joseph Aoun attends a press conference with German President Frank-Walter Steinmeier (not pictured), at the presidential palace in Baabda, Lebanon, February 16, 2026
Fotografía de archivo del presidente de Líbano, Joseph Aoun. © Mohamed Azakir, Reuters

En el sistema político libanés, el Parlamento desempeña un papel clave porque es el encargado de elegir al presidente y abrir el proceso para la formación de gobierno. La prórroga del mandato mantiene el equilibrio político actual, pero retrasa cualquier posibilidad de renovación institucional.

El primer ministro, Nawaf Salam, que llegó al poder hace poco más de un año, tras superar un largo bloqueo político, enfrenta ahora el desafío de gestionar simultáneamente la guerra, la crisis humanitaria y la estabilidad interna.

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El choque interno: Hezbolá vs. Estado

La crispación política en Líbano también se refleja dentro del propio liderazgo. El actual presidente, Joseph Aoun, ha criticado duramente la decisión de Hezbolá de atacar a Israel, al considerar que arrastra al país a un conflicto que podría tener consecuencias devastadoras.

«Creemos que lo ocurrido fue una trampa tendida al Líbano y a las Fuerzas Armadas Libanesas. Hay quienes quieren, desde detrás de estos misiles, atraer al Ejército israelí para que invada el Líbano, invada algunas de sus zonas e incluso tal vez para que las ocupe», dijo durante una reunión con líderes europeos.

Un char de combat principal Merkava Mark IV de l'armée israélienne se déploie à un poste situé le long de la frontière entre le nord d'Israël et le sud du Liban, le 3 mars 2026.
n carro de combate principal Merkava Mark IV del ejército israelí se despliega en una posición situada a lo largo de la frontera entre el norte de Israel y el sur del Líbano, el 3 de marzo de 2026. Ese mismo día, Israel ordenó al ejército tomar el control de otras posiciones en Líbano, donde había retirado parte de sus fuerzas después de que Hezbollah atacara bases israelíes para apoyar a su aliado, Irán. © Jalaa Marey, AFP

Desde su perspectiva, la acción de Hezbolá coloca al Estado en una posición muy compleja: si el Ejército interviene contra Israel, Líbano se convierte en parte directa de la guerra; si no lo hace, el Gobierno queda expuesto a acusaciones de debilidad.

El mandatario ha advertido además que una participación directa del Ejército podría desencadenar un colapso institucional y provocar un éxodo masivo de población. Una intervención del Estado “convertiría al Líbano en otra Gaza«, aseveró Aoun.

El desarme que tampoco fue

La crisis actual también pone en evidencia uno de los grandes dilemas políticos de Líbano: Hezbolá es un actor armado -y político- que opera con autonomía respecto al Estado y que es más poderoso que la estructura regular de las Fuerzas Armadas.

Tras el conflicto anterior con Israel, el Gobierno libanés se comprometió a impulsar el desarme de Hezbolá, una demanda histórica de Estados Unidos y varios países europeos. Sin embargo, el proceso avanzó lentamente y con dificultades.

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Hezbolá aceptó retirar parte de su presencia militar en algunas zonas del sur, pero mantuvo intacta su estructura armada en otras regiones. Para el Ejército libanés, forzar el desarme suponía el riesgo de desencadenar un conflicto interno en un país marcado por una compleja convivencia entre comunidades religiosas y políticas.

El nuevo ataque de la milicia ha reactivado el debate. El Ejecutivo anunció la prohibición de cualquier actividad armada del grupo y reiteró su intención de avanzar hacia su desarme completo, aunque muchos analistas dudan de que el Estado tenga capacidad real para imponer esa medida.

Diplomacia y ayuda internacional

Ante el riesgo de una escalada mayor, la comunidad internacional ha intensificado los contactos diplomáticos para intentar contener el conflicto.

Varios países europeos, entre ellos Francia, mantienen conversaciones con las autoridades libanesas en busca de una posible mediación. Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció el envío de ayuda humanitaria a decenas de miles de personas afectadas por los combates.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió que Líbano corre el riesgo de convertirse en un nuevo frente de la guerra regional contra Irán si la situación sigue deteriorándose.

«La decisión de Hezbolá de atacar a Israel en apoyo a Irán pone en peligro a toda la región y añade una dimensión letal», dijo este lunes Kallas.

Personas desplazadas se reúnen en una escuela convertida en refugio, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Beirut, Líbano, el 3 de marzo de 2026.
Personas desplazadas se reúnen en una escuela convertida en refugio, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Beirut, Líbano, el 3 de marzo de 2026. © Reuters/Mohamed Azakir

«Israel tiene derecho a la legítima defensa de conformidad con el derecho internacional. Todos los aliados que se unan a la guerra se convierten en objetivos legítimos. Hezbolá debe desarmarse y cesar todas sus acciones contra Israel», diplomática europea.

No obstante, la alta representante también habló de la responsabilidad de Tel Aviv: “Israel debe cesar sus operaciones en Líbano. La soberanía e integridad territorial del Líbano deben ser respetadas», subrayó la estonia.

Desde Bruselas, el llamado es a retomar el alto el fuego entre Hezbolá e Israel como «la mejor oportunidad para evitar que el Líbano se sumerja en el caos».

La Unión Europea también confirmó que recurrirá a sus reservas de emergencia para asistir a las aproximadamente 130.000 personas afectadas en el pequeño país del Medio Oriente.

Las organizaciones humanitarias también alertan sobre el impacto del conflicto en la población civil. El sistema sanitario y las infraestructuras básicas del país ya estaban debilitados por años de crisis económica, lo que dificulta responder a una emergencia de esta magnitud.

Con EFE, Reuters y medios locales