‘Tienditas’: un puente fronterizo acogerá el encuentro entre Gustavo Petro y Delcy Rodríguez
El Gobierno de Gustavo Petro no reconoció la victoria proclamada por Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de 2024 y ,por lo tanto, la validación está pendiente también para su fórmula vicepresidencial convertida en «mandataria encargada».
Sin embargo, cuando Petro y Delcy Rodríguez se reúnan este 13 de marzo en el puente ‘Tienditas’ se tratará de un encuentro entre pares, con una agenda totalmente diferente a la última vez que hubo una cumbre binacional en la misma locación.
La Presidencia colombiana anunció este 10 de marzo que la reunión se realizará en el puente ‘Atanasio Girardot’, mejor conocido como ‘Tienditas’, al que definió como un “símbolo de integración fronteriza”.
Es uno de los cuatro pasos que unen el departamento colombiano de Norte de Santander y el estado venezolano de Táchira, por las ciudades de Villa del Rosario y Ureña, respectivamente.
El cruce “permite el paso permanente de transporte internacional de carga y pasajeros en una de las fronteras más activas del continente», como apuntó el comunicado de la Casa de Nariño.
Pero en los últimos años ha sido un escenario muy gráfico de las contradicciones entre Caracas y Bogotá, telón de fondo de fracturas históricas entre los vecinos y de intentos infructuosos de recomponer la relación.
El puente de la discordia
En 2019, en pleno apogeo de la migración venezolana que hoy tiene a más de ocho millones de integrantes de la diáspora regados por el mundo, el lado colombiano de ‘Tienditas’ fue el escenario escogido para el concierto ‘Venezuela Aid Live’, organizado por el empresario británico Richard Branson.
El propósito era recabar fondos para paliar la crisis humanitaria causada por la hiperinflación y la escasez de insumos básicos. Solo se reunieron 2,5 de los 100 millones de dólares proyectados y el Gobierno de Maduro no permitió el ingreso de camiones supuestamente cargados con ayuda humanitaria.
Un día después, Maduro anunciaba la ruptura de relaciones con la Administración de Iván Duque, que había reconocido al entonces presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como mandatario interino en Venezuela, una fórmula promovida durante el primer periodo de Donald Trump en la Casa Blanca.
La interrupción de los vínculos diplomáticos se mantuvo hasta 2022, cuando Gustavo Petro designó al hoy ministro del Interior Armando Benedetti como embajador en Caracas.
De nuevo ‘Tienditas’ fue telón de fondo de las relaciones binacionales en febrero de 2023, cuando Maduro y Petro se encontraron del lado venezolano. Delcy Rodríguez estuvo presente en esa oportunidad, en su calidad de vicepresidenta.
Para entonces, los vecinos habían avanzado en temas como la apertura de la frontera y la reanudación de las conexiones aéreas.
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Pero el acercamiento volvió a enfriarse poco después, en ocasión de las elecciones presidenciales de 2024, en las que el Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Maduro, mientras la oposición venezolana aseguraba que Edmundo González Urrutia había dominado con 67% de los votos, según las actas electorales que habían logrado recabar sus testigos.
Petro no reconoció la victoria de Maduro, y a pesar de algunas declaraciones ambiguas, ha mantenido hasta ahora su postura.
Economía y política: ¿los únicos temas?
Se espera que el impulso a la actividad comercial entre los dos países -que sigue sin retomar sus niveles históricos- y la búsqueda de una fórmula de estabilización política para Venezuela centren la atención de Petro y Rodríguez.
El pico de 7.000 millones de dólares de intercambio comercial entre los dos países, alcanzado en 2008, está muy lejos de recuperarse, pero luego de un mínimo histórico 222 millones, registrado en 2020, la relación ha comenzado a restaurarse lentamente.
En 2025, la Cámara Colombo-Venezolana estimó en 1.170 millones de dólares el comercio binacional, un incremento de 4,1% con respecto a 2024.
El 18 de febrero, en la llamada telefónica con Petro tras la cual se anunció la reunión, Delcy Rodríguez proyectó como objetivos «seguir avanzando en temas claves de la agenda económica, energética y de seguridad”.
El presidente colombiano ha reanudado los esfuerzos por hallar una solución negociada al conflicto venezolano y propuso un diálogo tripartito con Estados Unidos para contribuir a la estabilidad en el país vecino luego de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar ordenada por Donald Trump el pasado 3 de enero.
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Pero no serán estos los únicos temas de interés común para Rodríguez y Petro, quien también se ha visto expuesto a las presiones de Estados Unidos.
El mandatario de izquierda ha cuestionado los bombardeos a lanchas en el Caribe y el Pacífico oriental, supuestamente en operaciones antidrogas conducidas por la acumulación de fuerzas navales estadounidenses.
Luego de profundos desencuentros con Trump, en los que el líder republicano lo calificó de “hombre enfermo” y «narcotraficante», y el colombiano respondió considerando “retomar las armas” para defender la soberanía de su país, los dos zanjaron parcialmente las diferencias en un encuentro en Washington.
Sin embargo, las grietas volvieron a abrirse recientemente, cuando Petro criticó la exclusión de su país del llamado Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad hemisférica de Donald Trump.
La cooperación antidrogas y el abordaje de la actuación de grupos irregulares en la frontera común se sumarán casi seguramente a la agenda.
Para Rodríguez, la reunión, que esta vez se celebrará del lado colombiano, será el primer viaje internacional desde que asumió la Presidencia en lugar de Maduro.
En 1821, la Villa del Rosario de Cúcuta, donde está ubicado el puente, fue el escenario en el que se redactó la primera constitución de la Gran Colombia, que llegó a unificar en una sola nación a Venezuela, Panamá y Nueva Granada (entonces integrada por Panamá y Colombia).
Con Petro y Rodríguez sometidos a las mismas presiones externas, el ambiente seguramente será muy distinto al que se vivió en esa oportunidad.
Con EFE y medios locales


