Comicios municipales en Francia: las claves de una elección sin claro vencedor
Las elecciones municipales en Francia dejaron un panorama político fragmentado, en el que todos los bloques encontraron motivos para reivindicar resultados favorables. La izquierda logró conservar sus principales bastiones urbanos, la extrema derecha continuó su avance a nivel local, aunque sin conquistar grandes ciudades, y tanto el centro como la derecha tradicional mostraron capacidad de resistencia.
Aunque se trata de elecciones centradas en dinámicas territoriales específicas, los resultados ofrecen una fotografía relevante del estado actual del panorama político francés, especialmente a poco más de un año de las presidenciales de 2027. Sin embargo, los analistas coinciden en que estos resultados deben interpretarse con cautela, ya que los comicios municipales no permiten anticipar de forma directa el comportamiento electoral en las presidenciales.
La segunda vuelta también estuvo marcada por una alta abstención, que alcanzó cerca del 43 %, en línea con una tendencia ya habitual en este tipo de comicios locales. Estos son algunos de los puntos claves que dejó la jornada electoral.
La izquierda moderada, ¿una de las más favorecidas?
Los partidos de izquierda, en especial el Partido Socialista, fueron algunos de los más favorecidos en estas elecciones municipales. La bancada logró conservar y reforzar su control en varias de las ciudades más importantes del país, incluyendo París, Marsella, Lyon, Lille y Estrasburgo. Así, consolidó su posición como una de las fuerzas dominantes en los grandes centros urbanos.
El resultado de París fue también uno de los más contundentes para la izquierda tradicional. El socialista Emmanuel Grégoire derrotó con claridad a la candidata de derecha Rachida Dati, asegurando que la capital francesa permanezca en manos de la izquierda.
La derrota de Dati es especialmente significativa porque su candidatura había logrado concentrar apoyos más allá de la derecha tradicional. Como explica Fernando Vega Lugo, abogado y politólogo máster en Derecho Constitucional por la Université de Paris, se trataba de “un primer reagrupamiento de todas las derechas en Francia en una gran ciudad”, lo que hace que su fracaso constituya “una derrota bastante significativa para las derechas por las ganas también que tenían de recuperar (…) la ciudad capital”.
“La unión de la izquierda bajo la bandera de LFI no funcionó; el PS independiente resistió mejor»
El caso de París también evidencia el nivel de fragmentación del escenario político en el ámbito local. Según afirma Vega Lugo para France 24, en la capital “a la segunda vuelta terminan clasificando cinco partidos políticos”, lo que refleja dinámicas electorales más complejas que las observadas a nivel nacional. Aun así, el resultado final muestra que la izquierda logra mantener el control de la ciudad en un contexto altamente competitivo.
Por otro lado, los resultados de las elecciones también evidencian el alcance del dilema al que se enfrenta la izquierda moderada sobre si aliarse o no con La Francia Insumisa, el partido de izquierda radical liderado por Jean-Luc Mélenchon.
Al menos en el caso de las municipales, algunos de los candidatos de izquierda que no pactaron con La Francia Insumisa obtuvieron mejores resultados. Tal como explica Stewart Shaw, de la consultora Verian, a la agencia de noticias Reuters: “la unión de la izquierda bajo la bandera de LFI no funcionó; el PS independiente resistió mejor».
Igualmente, la jornada estuvo marcada por pronunciamientos en contra del partido de izquierda radical por parte de algunos líderes progresistas. El líder del PS, Olivier Faure, calificó a Mélenchon como un “lastre para la izquierda”. Igualmente, Pierre Jouvet, secretario general del PS, sentenció que “La Francia Insumisa no gana nada y, peor aún, hace perder”. Además, reiteró su posición de una unión de la izquierda con los ecologistas que excluya a LFI.
Sin embargo, Vega Lugo tiene otra perspectiva y asegura que estos pronunciamientos tienen cierto tinte “revanchista”.
“Sobre esas alianzas, los socialistas acusaron a La Francia Insumisa de hacer perder a la izquierda porque hubo varias ciudades medianas o pequeñas en las que esta alianza (…) no funcionó. Sí, pero también hubo muchas en las cuales sí funcionó. Creo que esos análisis (…) revanchistas (…) son inconducentes no solamente para estas dos fuerzas políticas sino para el conjunto de la opinión pública”.
Además, reitera que los resultados de estas municipales no pueden interpretarse como una imagen completa de la izquierda y que deben leerse con matices. “Lo que es cierto es que la gran mayoría de electores de izquierda hoy siguen siendo de alguna manera propensos a estas uniones, por más que las fuerzas políticas antagonicen (…) cada vez más entre sí”, concluye.
Para el caso de los ecologistas, los resultados no fueron tan favorables como para los socialistas. Aunque mantuvieron ciudades como Lyon, Grenoble o Tours, perdieron otras como Estrasburgo, Burdeos, Besançon, Poitiers o Annecy. Se trata de un debilitamiento de lo que fue denominado como la ‘ola verde’ de 2020.
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¿Llegó la derecha extrema a su techo?
A diferencia de lo que prometían los resultados de la primera vuelta, la extrema derecha no logró consolidar su control en ninguna de las grandes ciudades. En las principales urbes, los votantes se inclinaron por partidos más tradicionales, tanto de derecha como de izquierda.
Se trata de un revés parcial para el partido de Marine Le Pen y Jordan Bardella, que fracasó en quedarse con ciudades como Marsella y Toulon, dos de sus principales objetivos. Sin embargo, un aliado del partido, Éric Ciotti, líder de la conservadora UDR, ganó en Niza, la quinta ciudad más grande de Francia.
Al respecto, Vega Lugo argumenta que “la Asamblea Nacional no tiene grandes victorias en estas elecciones; por el contrario, tiene derrotas bastante importantes, como puede ser la derrota en Tulon” y añade que incluso hay resultados “bastante problemáticos para ellos, como el de París, donde su candidato no logra ni siquiera clasificarse a segunda vuelta”.
Una perspectiva que comparte Shaw quien asegura que “los extremos soñaban con conquistar grandes ciudades —Marsella para Agrupación Nacional, Lille para La Francia Insumisa—, pero no lo lograron”, y añadió que “hay un rechazo de los extremos por parte de los electores, que, cuando pueden, prefieren una opción moderada”.
A pesar de este panorama, los líderes de Agrupación Nacional defendieron sus resultados. Según Bardella, “sus candidatos lograron el mayor avance de su historia en unas elecciones municipales” y el partido rechazó haber alcanzado un “techo” de crecimiento.
El partido ultraderechista sí se quedó con Perpiñán y también ganó en otras localidades como Menton y Carcasona.
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¿Un impulso para Los Republicanos hacia el Elíseo?
Los resultados también apuntan a que Los Republicanos lograron una presencia importante a nivel territorial. De hecho, se mantienen como la principal fuerza en número de cargos electos.
“Seguimos siendo, más que nunca, la primera fuerza política local”, afirmó Bruno Retailleau.
Entre sus principales victorias figuran ciudades como Clermont-Ferrand, Cherburgo, Brest, Tulle, Limoges y Toulon.
Para Vega Lugo, esto responde a una constante histórica en Francia en los últimos años y muestra que “no hay de alguna manera una revolución” en el comportamiento electoral.
El resultado también fue favorable para Édouard Philippe, reelegido alcalde de Le Havre. Según aseguró para Reuters Luc Rouban, director de investigación del CNRS, esto le da una ventaja frente a otros posibles candidatos. “Su base es real, sólida”, afirma el politólogo. Además, considera que Philippe podría ser capaz de “reunir a la derecha tradicional, a los centristas, a los macronistas e incluso a los socialistas para imponerse frente a Bardella”.
Philippe, que fue primer ministro bajo Macron, afirmó que “hay razones para la esperanza” y que «los extremos pueden ser derrotados».
El partido de Macron sigue debilitado
El partido de Macron, Renaissance, fue quizás uno de los que obtuvo resultados menos favorables. Aun así, su líder, Gabriel Attal, celebró los resultados y afirmó que “duplicamos el número de cargos locales en todo el país”. Entre sus victorias destacan Burdeos y Annecy.
Sin embargo, para Vega Lugo se trata de un balance más bien limitado. “Creo, sin lugar a dudas, que tanto Emmanuel Macron como Gabriel Attal (…) tienen mucho más difícil entrar a tratar de reclamar algunas victorias (…) el partido Renaissance (…) es uno de los que tienen bastante menos por celebrar”, afirma.
Las elecciones también sirvieron como plataforma para discursos en favor de una unidad frente a los extremos. Uno de ellos fue el actual ministro de Justicia, Gérald Darmanin, quien abogó por un frente amplio de cara a 2027.
“Hace falta un candidato único de la derecha y el centro, e incluso de una izquierda republicana que rechace a LFI”, afirmó.
Ahora bien, los analistas reiteran que estos resultados no permiten anticipar directamente lo que ocurrirá en las presidenciales de 2027. Al respecto, Vega Lugo señala que “estas elecciones tienen dinámicas territoriales mucho más complejas, comportamientos electorales bastante singulares que cuesta mucho analizar en ese sentido”.
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Con Reuters y AFP


