Causalidad y casualidad (OPINION)
Como fue Toros del Este, pudo ser Águilas Cibaeñas el equipo vencedor en la serie semifinal de la Liga Dominicana de Beisbol. El último enfrentamiento, escenificado el pasado lunes, pese a lo intenso y bien lidiado, terminó con influencia del factor suerte, lo cual facilitó el triunfo de los Toros.
Lo casual se impuso a lo causal. Esto último es determinado por hechos que acarrean efectos. Ambos equipos desplegaron esfuerzos que les permitieron llegar a esa etapa del torneo. Los juegos ganados en la serie regular les permitieron competir en la semifinal. Es lo causal.
También obedece a lo causal el derecho adquirido para participar en un juego determinante para pasar a la final. Cada uno se empeñó en ganar, y de hecho, los cibaeños golpearon primero y alcanzaron la ventaja de cuatro a cero desde la tercera entrada. Los esteños respondieron responsablemente.
El domingo 18, veinticuatro horas antes del juego entre Toros y Águilas, conversaba con un amigo -Joaquín Peignand- sobre el factor suerte en la pelota y él, siendo escogidista, estuvo de acuerdo con mi conjetura acerca de que cualquiera de los tres conjuntos podía alzarse con la corona.
Creo que los resultados del beisbol se originan, a veces, en la suerte. ¿Cuáles elementos de casualidad se aprecian en la victoria de Toros contra Águilas? Les transcribo un párrafo de una reseña divulgada en una publicación digital. Observe que, en adición a los esfuerzos en favor de su causa, los Toros reciben base por bola con bases llenas.
“Con el juego 7-6, en la baja de la décima entrada, Sergio Alcántara pegó hit al jardín derecho para remolcar la del empate en las piernas de Ismael Alcántara (corredor fantasma), y luego Jeimer Candelario, con las bases llenas y dos outs, consiguió una base por bolas para que los Toros dejen en el terreno a las Águilas”.
El otro factor de suerte no mencionado es que los esteños jugaban en su casa (home club) y por tanto le tocaba cerrar cada entrada. Ser abridor resulta una cortesía venenosa. Por esa causa las Águilas quedaron en el terreno, con los guantes en las manos, sin otro turno al bate.
Nada debe dejarse a la casualidad como tampoco es prudente confiar demasiado en la suerte. Sin embargo, son muchos quienes creen en estos factores e incluso arriesgan bienes materiales detrás posibles beneficios. En algunas circunstancias, la suerte de uno es el infortunio de otro. En la pelota resulta muy visible
jpm-am
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