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Los agujeros negros supermasivos dejaron de crecer tan rápido como antes; por fin sabemos por qué

Los agujeros negros supermasivos dejaron de crecer tan rápido como antes; por fin sabemos por qué
  • Publishedmarzo 25, 2026

Desde hace más de dos décadas, los astrónomos intentan explicar un fenómeno inquietante: los agujeros negros supermasivos que conocemos llevan miles de millones de años creciendo mucho más lento que en el pasado, aunque el mecanismo que los alimenta sigue siendo el mismo.

Un nuevo estudio publicado en The Astrophysical Journal identifica por fin al presunto responsable de esa desaceleración. Los agujeros negros ya no brillan como antes porque el universo cambió y el gas frío que los alimentaba dejó de fluir con la abundancia de su juventud.

El amanecer y ocaso de los agujeros negros supermasivos

Los agujeros negros supermasivos viven en el centro de casi todas las galaxias y el universo tuvo una época en que estas estructuras no dejaban de crecer. Pero hace unos 10,000 millones de años, su ritmo de crecimiento empezó a disminuir de forma marcada. Hoy, los astrónomos observan un cosmos en calma, muy distinto a la adolescencia explosiva en la que los agujeros negros devoraban materia a velocidades extremas.


Concepto de pequeños agujeros negros primordiales.

Para comprender cómo surge el neutrino más energético de la historia, quizá habrá que considerar explosiones de agujeros negros surgidos instantes después del Big Bang.


Para explicar esa disminución, los científicos propusieron tres escenarios: Uno sugería que las galaxias actuales albergan agujeros negros más pequeños y, por lo tanto, menos voraces. Otro planteaba que simplemente hay menos episodios de actividad de crecimiento. El último colocaba la atención en el entorno de los agujeros advirtiendo que “la comida” que los hace crecer ya no llega con la misma facilidad que antes.

Aunque cada hipótesis explicaba bien el fenómeno del ocaso de los agujeros negros supermasivos, los datos con los que contaban los expertos eran pocos y ambiguos para decantarse por una opción. El enigma se ha extendido por los últimos 20 años, no por falta de ideas, sino porque se estuvo reuniendo más información del firmamento.

Datos de rayos X al rescate

Un equipo internacional de astrónomos logró reconstruir la historia del crecimiento de 8,000 agujeros negros supermasivos y 1.3 millones de galaxias a lo largo de 12,000 millones de años. Para hacerlo, reunió el conjunto más amplio y homogéneo de observaciones en rayos X disponible hasta ahora, combinando la sensibilidad extrema de Chandra, la cobertura intermedia de XMM-Newton y el barrido amplio de eROSITA.

Cada observatorio aportó una pieza distinta del mismo rompecabezas, y los investigadores procesaron todo bajo los mismos criterios físicos y estadísticos. Esa traducción a un “mismo idioma” permitió, por primera vez, comparar poblaciones enteras de agujeros negros sin los sesgos que habían entorpecido estudios anteriores. Con esa homogeneidad, el equipo pudo distinguir qué variable cambió realmente en el universo.

Visión de rayos x de los cúmulos estelares Abell 478 y NGC 5044

Visión de rayos x de los cúmulos estelares Abell 478 y NGC 5044

NASA/ESA/JPL/CalTech/Herschel Space Telescope

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