La ONU advirtió que el conflicto en Irán y que se extendió al Golfo ya impacta el comercio, la inflación y los mercados financieros. El bloqueo del estrecho de Ormuz y la caída del comercio global elevan el riesgo de una crisis económica más amplia con proyecciones de crecimiento económico menos optimistas para el cierre de 2026.
Los coletazos de la guerra en Medio Oriente empiezan a ser evidentes. La ONU enlistó los efectos en una serie de advertencias que apuntan a incertidumbre, perturbaciones comerciales y presiones inflacionarias que podrían frenar el crecimiento global.
De acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el impacto económico ya es visible tras un solo un mes de hostilidades.
Con los datos recogidos a la fecha, la agencia proyecta que el crecimiento económico mundial se ubicará en 2,6% este año, tres décimas por debajo del desempeño registrado en 2025 (2,9%): sin embargo, el organismo advirtió que este escenario podría deteriorarse rápidamente si el conflicto se intensifica o se prolonga en el tiempo.
El estrecho de Ormuz, epicentro de la crisis energética
Uno de los efectos más inmediatos se ha producido en el estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del comercio energético mundial. El tránsito de buques en esta ruta estratégica cayó drásticamente, pasando de unos 130 diarios en febrero a apenas seis en marzo.
Este bloqueo parcial está afectando una parte significativa del suministro global de petróleo y gas, generando consecuencias directas en la producción, el comercio y el consumo.
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Las regiones más dependientes de las importaciones energéticas de Medio Oriente, como Europa y Asia meridional, enfrentan mayores riesgos.
Además, las interrupciones se han extendido al transporte global, impactando rutas marítimas, aéreas y la logística portuaria, lo que añade presión sobre las cadenas de suministro internacionales.
Comercio en desaceleración y presiones inflacionarias
El deterioro del comercio internacional es otro de los factores que preocupan a la ONU. Según las proyecciones de UNCTAD, el crecimiento del comercio de mercancías se desacelerará significativamente, pasando del 4,7 % en 2025 a un rango de entre el 1,5% y el 2,5% en 2026.
A la par, la inflación muestra un repunte que amplifica la inestabilidad financiera. La agencia advierte que esta escalada está dejando al descubierto vulnerabilidades estructurales, como el débil crecimiento económico, el aumento de la desigualdad y el encarecimiento del costo de vida.
“Si la situación persiste, las interrupciones en el comercio y los mercados financieros podrían profundizarse, aumentando el riesgo de una crisis más amplia y en cascada”, señala el organismo.
Con información de Reuters y AFP.






