
El pasado 2 de marzo, Líbano se vio envuelto en un nuevo conflicto cuando Hezbolá lanzó cohetes hacia territorio israelí, en solidaridad con Irán tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Desde entonces, Israel intensificó sus bombardeos e inició la toma del sur del país, que, según advirtió, continuará incluso si la guerra en Irán se prolonga. Los desplazados rechazan los enfrentamientos y continúan buscando refugio.






