
En un ambiguo discurso, el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a insinuar el posible fin de la guerra en Irán. Sin dar mayores detalles, prometió ataques más fuertes contra las centrales eléctricas y dijo que «estarán en la Edad de Piedra». Por otro lado, instó a los países que dependen del crudo que pasa por esa región a defenderlo.






