Acusado de corrupción y a favor del matrimonio infantil: así es José María Balcázar, nuevo presidente de Perú
Perú tiene nuevo presidente: José María Balcázar, un juez retirado con casi tres décadas de experiencia en el Poder Judicial. El ahora mandatario derrotó el miércoles 18 de febrero a los otros tres candidatos que buscaban el respaldo del Legislativo para investirse tras la destitución de José Jerí.
Con el apoyo de 64 congresistas, entre 130, Balcázar logró aventajar a la legisladora de centroderecha María del Carmen Alva (Acción Popular), quien partía como favorita de la jornada, así como a Édgar Reymundo (Bloque Democrático Popular) y Héctor Acuña (Honor y Democracia).
Balcázar gobernará solo cinco meses antes de entregar el poder al ganador de los comicios del próximo 12 de abril, cuando los peruanos elegirán nuevo presidente y renovarán la legislatura. Si ningún candidato presidencial obtiene más del 50% de los votos, los dos favoritos pasarán a una segunda vuelta en junio.
El nuevo mandatario peruano nació en el distrito de Nanchoc, en la provincia cajamarquina de San Miguel, el 17 de enero de 1943.
Ha labrado una carrera profesional en la docencia y en el sistema judicial, donde ha ocupado cargos relevantes como vocal superior de la Corte de Justicia de Lambayeque y vocal supremo provisional en la Corte Suprema de Justicia.
En 2005, recibió su diploma como doctor en Derecho y Ciencias Políticas, más de tres décadas después de haberse graduado como abogado de la Universidad Nacional de Trujillo.
Leer tambiénDe derecha a izquierda: José María Balcázar, de 83 años, será el nuevo presidente interino de Perú
Problemas con la Justicia
Prevaricación, fraude, estafa, suplantación de identidad y cohecho son las acusaciones que ha tenido que enfrentar Jose María Balcázar, según el recuento realizado por la prensa peruana.
Ya en 2011, el Consejo Nacional de la Magistratura lo destituyó como juez de la Corte Suprema por violar «cosa juzgada», al revocar una sentencia firme con deficiente argumentación jurídica.
El último revés en los tribunales para el nuevo presidente peruano llegó con una acusación del Ministerio Público en 2025 como presunto responsable de los delitos de cohecho activo específico y cohecho pasivo específico, en el marco de una denuncia por corrupción presentada contra la exfiscal general Patricia Benavides.
Según esa denuncia, Benavides presuntamente ofreció al hoy jefe de Estado «un intercambio de favores de naturaleza ilícita» que consistía en el cierre de un proceso penal contra Balcázar a cambio de que el entonces parlamentario votara a favor de archivar las denuncias contra la exfiscal.
El caso contra Balcázar, que la exfiscal le habría ofrecido archivar, se remonta a una acusación de 2019 por una supuesta apropiación de fondos, cuando fue decano del Ilustre Colegio de Abogados de la región norteña de Lambayeque (ICAL).
La Fiscalía presentó una acusación en la que solicitó un año de pena suspendida y reparación civil al ICAL por más de 90.000 dólares, alegando que Balcázar no bancarizó ingresos del colegio y, en cambio, los depositó en cuentas personales.
El ICAL expulsó a Balcázar por faltas éticas, civiles y penales, incluyendo cambio de titularidad de cuentas y defraudación; la sanción fue confirmada por el Tribunal de Honor.
En el preámbulo de la investidura parlamentaria, la agremiación de letrados de Lambayeque emitió un comunicado el miércoles 18 de febrero para rechazar «de forma categórica» el nombramiento de Balcázar, quien a su juicio «no puede ni debe ser elegido presidente».
A pesar de las acusaciones en su contra, Balcázar sumó más de 6.000 votos para convertirse en diputado por la región Lambayeque en 2021 por el partido Perú Libre, el mismo del expresidente Pedro Castillo, actualmente en prisión tras ser acusado de protagonizar un autogolpe de Estado.
A favor del matrimonio infantil
Las polémicas que rodean la figura de Balcázar trascienden del ámbito penal. En junio de 2023, protagonizó una polémica nacional al convertirse en el único congresista que se abstuvo de votar un dictamen para impedir el matrimonio con menores de edad.
El ahora presidente aseguró que «las relaciones sexuales tempranas ayudan al futuro psicológico de la mujer», un pronunciamiento en el que también normalizó las relaciones entre alumnos y maestros.
En su primera entrevista como presidente, Balcázar reafirmó su postura sobre las relaciones sexuales en menores ante la emisora ‘RPP’. «Yo no cambio nunca de opinión, soy un hombre permanentemente firme en mis convicciones y lo que hablo, lo hablo con propiedad y me considero un hombre que, en este específico caso que usted me dice, siempre he pensado bien, lo he ejercido como juez y sé y tengo cultura para hablar sobre eso», zanjó.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Cnddhh) rechazó la elección del nuevo mandatario al asegurar que «la designación de una autoridad con antecedentes públicos cuestionados y con declaraciones que justifican la violencia sexual contra niñas y adolescentes genera una legítima alarma ciudadana».
En 2024, Balcázar presentó un dictamen modificado de una propuesta de la pastora evangélica y congresista María Jáuregui, del partido ultraconservador Renovación Popular, que llevó a que se retire la obligación del uso del lenguaje inclusivo en todas las instituciones del Estado.
Como presidente interino, Balcázar enfrenta un mandato estrecho pero crítico: mantener la concordia en el Parlamento, supervisar una elección marcada por una gran indecisión y fragmentación de los votantes y gestionar una transferencia pacífica del poder a mitad de año.
Para ello, deberá lograr permanecer cinco meses en el poder, toda una eternidad en el contexto de inestabilidad política que atraviesa el país latinoamericano.
Con EFE, Reuters y medios locales


