Alemanes van a Polonia por gasolina más económica ante el aumento de precios por tensión en Ormuz
El encarecimiento del petróleo tras la escalada militar en Medio Oriente disparó los precios de la gasolina y el diésel en Alemania. Ante el impacto, conductores cruzan la frontera hacia Polonia para repostar más barato, mientras autoridades alemanas exigen investigar a las petroleras por subidas calificadas de “escandalosas”.
El impacto del conflicto en Medio Oriente ya se siente en las carreteras de Alemania. En cuestión de días, los precios del combustible se dispararon en el país europeo, provocando largas filas en estaciones de servicio y una escena cada vez más frecuente: conductores alemanes cruzando la frontera hacia Polonia en busca de gasolina más barata.
El incremento coincide con la creciente tensión en la región tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han afectado la producción y el transporte de crudo, poniendo alta tensión en la zona y causando incertidumbre de la llegada de este insumo a los destinos objetivo.
Las rutas marítimas a través del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde en escenarios normales transitaba cerca del 20% del petróleo mundial, se han vuelto peligrosas o directamente inviables, lo que ha sacudido el mercado energético global.
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Según datos del club automovilístico alemán ADAC, el precio promedio de la gasolina Super E10 sin plomo alcanzó los 1,89 euros por litro a nivel nacional, lo que representa un aumento de 12,1 céntimos en comparación con la semana anterior. El diésel registró un alza aún más marcada: el litro se sitúa en promedio en 1,91 euros, tras subir 17,7 céntimos en apenas siete días.
El salto en los precios ha sido tan rápido que muchos conductores optaron por viajar a estaciones de servicio al otro lado de la frontera.
En la localidad polaca de Słubice, situada frente a la ciudad alemana de Frankfurt (Oder), las gasolineras experimentaron una afluencia inusual de automovilistas alemanes que buscaban llenar sus tanques a menor costo.
Entre ellos estaba Stefanie Danek, una conductora alemana que decidió tomarse el día libre para repostar en Polonia. Mientras esperaba su turno en la estación de servicio, expresó su desconcierto por el fuerte aumento del combustible en su país.
“Polonia está tan afectada por la guerra como nuestro país o cualquier otro. Pero aquí los precios del combustible no se disparan”, señaló para la agencia de noticias Reuters.
El encarecimiento actual recuerda a los incrementos registrados hace poco más de cuatro años, cuando la invasión rusa de Ucrania provocó una crisis energética en Europa y un alza abrupta en los precios del petróleo y el gas.
De hecho, el miércoles los precios promedio del diésel en Alemania llegaron a superar momentáneamente la barrera de los 2 euros por litro, acercándose a los niveles de pánico registrados en marzo de 2022. Aunque aún se mantienen ligeramente por debajo de ese máximo histórico, están a menos de 15 céntimos de alcanzarlo.
Con Reuters


