Colombia renovará el Congreso tras pugna entre la Registraduría y Petro, que denunció posible “fraude”
Colombia inicia el domingo 8 de marzo un calendario electoral, que culminará en mayo o junio con la elección del sucesor del presidente Gustavo Petro, en función de si es necesaria una segunda vuelta o no.
Antes, los colombianos deberán renovar el Congreso, cuya composición determinará el margen de gobernabilidad del próximo mandatario y su capacidad para sacar adelante los proyectos en el Legislativo.
¿Qué está en juego?
En el Senado, se disputan 102 escaños por voto popular: 100 en circunscripción nacional (todo el país vota por la misma lista) y 2 en circunscripción especial indígena. Además, el Estatuto de la Oposición reserva una curul extra para el candidato presidencial que quede en segundo lugar.
La Cámara de Representantes, de distribución más diversa y regional, renovará sus 183 escaños. De ellos, 161 asientos se distribuyen por circunscripciones territoriales, asignadas a cada departamento en función del número de habitantes. Otras 16 curules son reservadas a víctimas del conflicto armado
Las comunidades afrodescendientes, indígenas, raizales del archipiélago de San Andrés y Providencia o colombianos residentes en el exterior podrán sufragar para llenar esos escaños especiales.
En la misma jornada del 8 de marzo, los votantes podrán participar en las consultas interpartidistas, que definirán los candidatos presidenciales de varias formaciones o alianzas para los comicios de mayo.
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Más de un millón de observadores
«Solo el pueblo cuida el voto», escribió en redes sociales el presidente colombiano, Gustavo Petro, tras informar de más de un millón de observadores electorales inscritos para velar por la transparencia en la jornada electoral.
La cifra fue revalidada por Cristian Quiroz, presidente de la Misión de Observación Electoral (MOE), quien detalló que, además, 8.444 observadores nacionales y más de 400 internacionales acompañarán las elecciones legislativas.
El mecanismo de vigilancia ciudadana debe cuidar que los resultados publicados en la página web de la Registraduría Nacional —conocidos como los formularios E-14— correspondan con el registro de los testigos en las mesas de votación. En caso de no ser así, la mesa debe ser impugnada y se activa un protocolo de apertura de la urna.
Las autoridades electorales también buscan brindar garantías de seguridad, en un contexto de violencia política creciente. La MOE alertó de unos 170 municipios que presentan algún nivel de riesgo por coincidencia entre violencia e indicios de fraude, lo que amenaza al 11% del censo electoral, sin incluir a Bogotá.
En consecuencia, el Gobierno anunció el despliegue de 246.000 integrantes de la fuerza pública para cubrir 13.493 puestos de votación y más de 125.000 mesas, reportó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez.
Además, cerca de 500 aspirantes al Congreso cuentan con esquemas de protección y casi 50.000 uniformados han acompañado más de 3.700 actos de campaña.
El Gobierno también ofreció recompensas de hasta 50 millones de pesos (unos 13.300 dólares) por información que permita prevenir o judicializar delitos electorales como la compra de votos.
Pugna entre Petro y la Registraduría Nacional
La antesala de las elecciones parlamentarias ha estado marcada por alegaciones de fraude coreadas desde el Palacio de Nariño, la casa presidencial. En una extensa publicación en redes sociales, Gustavo Petro sostuvo que «los escrutinios son opacos y vulnerables al fraude».
El presidente sostiene que se han detectado en elecciones anteriores «mesas fantasma sumando votos», cuya persistencia no puede descartar el Ejecutivo en los próximos comicios, ya que, según Petro, se le negó una auditoría completa al software de conteo.
El presidente considera que “ha existido siempre una diferencia histórica entre el preconteo y el escrutinio final de alrededor de un millón de votos, por lo que el preconteo no debería existir y así se ahorrarían recursos a la nación”.
«No hay manera de que la Registraduría divulgue datos diferentes»
El registrador nacional, Hernán Penagos, rechazó los cuestionamientos del presidente al asegurar que al líder del Gobierno «no lo informan bien de cómo se procesan los votos y de cómo es el sistema electoral del país».
Penagos defendió en entrevista para la ‘Revista Semana’ que «no hay manera de que la Registraduría divulgue datos diferentes», dado que quienes cuentan los votos «son 860.000 jurados de votación» y, posteriormente, son los jueces quienes proceden al escrutinio de las actas.
«Por primera vez en Colombia se van a publicar las 770.000 actas», zanjó el registrador.
Las declaraciones de Petro también han sido rechazadas por organizaciones civiles que alertaron riesgos para la estabilidad del país al cuestionar la transparencia electoral y la democracia a pocos días de los comicios.
En los últimos días, el exalcalde de Bogotá y precandidato presidencia, Enrique Peñalosa, también cuestionó las denuncias del presidente.Es «falso lo que dice Petro. Siempre es lo mismo con las instituciones. Cuando le sirven a él es bueno y cuando no, es corrupto, no sirve o está comprado. Lo que le interesa es el poder», declaró en una entrevista con la ‘Revista Semana’.
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Con EFE y medios locales


