¿Dónde están los desaparecidos?: Siria quiere aprender las lecciones de Colombia
Fadwa Mahmoud y Lina María Gómez Castrillón viven a miles de kilómetros de distancia, no tienen cómo comunicarse, no hablan el mismo idioma, no comparten la misma religión ni las mismas costumbres, pero tienen un punto en común: no pierden la esperanza de encontrar algún día a sus familiares.
Ambas los recuerdan en sus atavíos. Fadwa con un medallón con la foto de su hijo y su esposo desaparecidos por el hoy caído régimen autoritario de Bashar al-Assad; y Lina con una camiseta con la imagen de su hijo desaparecido en el municipio de Cartago, ubicado en departamento del Valle del Cauca en Colombia.
Una delegación de miembros de organizaciones civiles, víctimas e integrantes de la Institución Independiente encargada de las Personas de Desaparecidas en Siria (IIMP), que fue creada por la Asamblea General de la ONU en junio de 2023, viajó a Colombia a inicios de febrero para aprender de las entidades gubernamentales colombianas dedicadas a la búsqueda de los casos de desaparición forzada.
Misión que derivó en un encuentro el 12 de febrero con madres buscadoras de diferentes lugares de Colombia con la ambición de conocer la lucha de estas mujeres a la hora de intentar encontrar a sus familiares en un país atravesado por un conflicto armado de décadas.
«La verdad es que estaba muy entusiasmada, y sigo estándolo, con la experiencia colombiana porque he leído mucho sobre ella. Entonces, es muy útil para nosotros teniendo en cuenta las diferencias entre las experiencias de Colombia y Siria”, comparte Fadwa Mahmoud, quien también lidera la organización Families for Freedom y hace parte del Consejo Asesor de la IIMP.
Una experiencia que ayudó a esclarecer el panorama de la búsqueda de personas en la nación de Medio Oriente, que desde diciembre de 2024, con el derrocamiento de Bashar al-Assad, está gobernada por una Administración de facto comandada por Ahmed al-Sharaa.
Según Paola Molano, miembro de la ONG Dejusticia que coordinó la reunión junto Open Society y las Naciones Unidas, las charlas mostraron “los 20 años de experiencia que tiene Colombia en el tema y los escalones que se han construido en ese tiempo”.
Es así como el cambio de Gobierno en Damasco «ha llevado a estar siempre investigando las experiencias de otras personas, leyendo sobre ellas, tratando de entender más para saber hacia dónde debemos dirigirnos, sobre todo por la similitud de la situación entre Colombia y Siria. Antes de la caída del régimen de Bashar al-Assad, la desaparición forzada era una de las cosas más duras que ocurrieron en Siria” afirma a France 24 Reem Khamis, oficial especializada en derechos humanos del IIMP.
“Venir a Colombia se siente como dar un salto al futuro”
Para las víctimas del conflicto sirio, Colombia tiene un sistema de búsqueda que evolucionó con el pasar de los años, creando instituciones con presupuesto propio, destinadas a intentar esclarecer los miles de casos de desaparición forzada que existen en el país sudamericano.
En esa vía, la delegación siria visitó y conoció la experiencias de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la Unidad de Reparación de Víctimas, la Jurisdicción Especial para la Paz y la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
Un camino recorrido que podría intentar replicarse, siempre y cuando se cuente con el beneplácito y la ayuda del Gobierno de Ahmed al-Sharaa.
“Venir aquí se siente como dar un salto al futuro y, al mismo tiempo, mirar hacia atrás para ver dónde está Siria hoy. Lo que me resultó más desafiante fue la cantidad de recursos que este proceso ha requerido. Pero veo todo a mi alrededor, la gente, incluso las propias víctimas, las instituciones del Estado, y parece que hay una transición en marcha, que está ocurriendo”, señala Ahmad Helmi, miembro del colectivo civil Ta’afi.
Sin embargo, las víctimas colombianas también denunciaron las falencias del sistema de búsqueda de personas. Las madres buscadoras advirtieron sobre los «atropellos y la revictimización» que han sufrido durante sus procesos de indagación sobre aquellos seres amados que no aparecen.
“Para nosotras es muy importante demostrar la negligencia y la desidia del Estado colombiano de parte de los entes públicos como Fiscalía, Defensoría, Policía, Medicina Legal. Todas las irregularidades que nosotras hemos venido teniendo frente a estas instituciones públicas, en donde hemos sido estigmatizadas, revictimizadas. Ellos son negligentes en todo este contexto de desaparición forzada”, dice con decepción Lina María Gómez, quien busca a su hijo, Nicolás Aristizábal Gómez desde 2023 y que lidera el colectivo Asociación Madres Buscadoras de Cartago (Asomadca).
¿Podrá el Gobierno de Al-Sharaa iniciar el proceso para encontrar a los desaparecidos?
En enero de 2025, apenas un mes después de derrocar militarmente al Gobierno de la dinastía Al-Assad, y tras hacer la transformación de jefe del grupo armado islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS) a líder de facto de Siria, Ahmed al-Sharaa, aseguró a la ciudadanía que una de las banderas de su Administración sería hacer un proceso de Justicia respecto a los crímenes cometidos durante la guerra.
“Perseguiré a los criminales que derramaron sangre siria y cometieron masacres y crímenes”, dijo en uno de sus primeros discursos el nuevo jefe del Ejecutivo.
En consecuencia, la Administración de transición ha permitido el ingreso al país a misiones de investigación de las Naciones Unidas, para responsabilizar a los autores de crímenes de lesa humanidad llevados a cabo por su predecesor en el poder.
Miembros de la ONU advirtieron a France 24 que el Gobierno Al-Sharaa únicamente permite que las organizaciones internacionales operen “en zonas céntricas de Damasco”, lejos de muchas de las regiones del país que fueron más golpeadas por los diferentes actores del conflicto.
De todas formas, varios de los líderes sociales que viajaron a Colombia expresaron su ilusión de que con las nuevas autoridades de su país, se inicie el proceso de justicia y reparación de las víctimas.
“Al-Sharaa, desde el primer día que asumió el cargo, si es que podemos llamarlo así, empezó a hablar de justicia transicional. Por supuesto, no podemos olvidar que se trata de una autoridad de transición y que tiene un pasado, pero esperamos que cumpla con lo que ha venido diciendo. Hasta ahora, ha dicho las cosas correctas”, declara Ahmad Helmi.
En concreto, en mayo de 2025 Ahmed al-Sharaa emitió un decreto que creó dos instituciones de justicia transicional, la Comisión Nacional para las Personas Desaparecidas y la Comisión Nacional de Justicia Transicional.
En declaraciones a France 24 en Bogotá, Mayasaa Cheikh Ahmad, que hace parte de la Dirección de Movilización e Incidencia de la Comisión Nacional para las Personas Desaparecidas en Siria, aseveró que su institución tiene el cometido de “buscar el destino de todas las personas desaparecidas en Siria y garantizar la participación de las víctimas de todos los sectores y de todas las partes del conflicto”.
Un ideal, que según Cheikh Ahmad, iría de la mano con la puesta en marcha de la Ley de Personas Desaparecidas “para que la comisión sea independiente de la voluntad política y así se puedan garantizar los derechos de las víctimas”.
Aún así, expertos con años de experiencia en el terreno buscando desaparecidos en Siria afirman que para trasladar el discurso a los hechos, es necesario que se ejecuten inversiones en tecnología y capital humano destinados a las labores de búsqueda.
“Necesitamos personal. Segundo, la infraestructura y los laboratorios, que es algo en lo que trabajaremos si Dios quiere. El tercer punto es el gran número de personas desaparecidas en Siria”, subraya el doctor Mohammad Al-Zoub, especialista en medicina forense.
Una serie de investigaciones forenses que para algunos de los miembros de la delegación Siria que viajó a Colombia no solo deben limitarse en las personas desaparecidas por las tropas de Al-Assad, sino también en los crímenes perpetrados por los múltiples actores del conflicto como el autodenominado Estado Islámico, las Fuerzas Democráticas Sirias y otras milicias.
Algunos representantes de la delegación como el doctor Al-Zoub o Ahmad Helmi estuvieron presos durante largos periodos en centros de detención del Gobierno por sus posturas políticas.
“En tiempos de Bashar al-Assad no había ningún margen: el factor del miedo y del terror era tal que ni siquiera podías declarar públicamente que tenías un familiar desaparecido o detenido. En cambio, después de la caída de Al-Assad y la llegada de Ahmad al-Sharaa, ahora sí existe un espacio para decir abiertamente que tienes detenidos, que tienes desaparecidos, y estamos reclamando por ellos con total claridad”, recalcó Fadwa Mahmoud.
Los paralelos entre los conflictos armados internos de Siria y Colombia
Siria y Colombia han vivido largos conflictos armados con una multiplicidad de actores y marcadas particularidades.
Desde 2011, el país de Medio Oriente vive en una guerra civil, luego de que en el marco de la denominada ‘Primavera Árabe’ estallara un movimiento de protestas ciudadanas en contra de la Administración de Bashar al-Assad, desatando una violenta respuesta de represión gubernamental, utilizando a las Fuerzas Armadas.
Investigaciones independientes de Naciones Unidas y organizaciones internacionales han demostrado que las tropas de Damasco utilizaron armas químicas contra civiles en reiteradas ocasiones
Sumado a esto, las luchas de grupos armados adscritos a las múltiples facciones religiosas y étnicas como el Estado Islámico y las milicias kurdas o drusas, desembocaron en la creación de múltiples frentes de batalla en buena parte del territorio del país árabe.
En este contexto, según la Red Siria de Derechos Humanos, existen más de 177.000 casos de desaparición forzada documentados a lo largo de los enfrentamientos bélicos.
Sin embargo, varias personas de la delegación siria que hablaron con France 24 en Colombia hicieron énfasis en que producto de la complejidad de la guerra, muy posiblemente existe una subestimación del número de víctimas.
«Tenemos cientos de miles de casos. Hasta ahora ni siquiera contamos con datos precisos para saber cuántos desaparecidos.Y antes de Bashar al-Assad, en la época de Hafez al-Assad, también habían muchos desaparecidos, decenas de miles. Lamentablemente, es algo que hemos sufrido durante toda nuestra vida”, relata la oficial del IIMP, Reem Khamis.
En cuanto al caso del conflicto armado colombiano también existen casos de desaparición forzada perpetrados por varios actores como miembros de las Fuerzas Armadas, grupos paramilitares y guerrillas.
Según las investigaciones de la Comisión de la Verdad, entidad creada como parte del Acuerdo de Paz entre la guerrilla FARC-EP y el Estado colombiano, estima que entre 1985 y 2016 unas 121.768 personas fueron desaparecidas forzosamente.
Pero las instituciones de búsqueda de personas colombianas han logrado obtener algunos resultados. En 2025, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas informó que encontró 274 personas con vida y recuperó más de 1.800 cuerpos.
Procesos de Justicia que tanto en Siria como en Colombia apenas están en sus etapas iniciales.


