En la agenda de Trump los ovnis son más relevantes que el caso Epstein
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunció que ordenará la desclasificación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados. El anuncio ocurre en un momento en que el mandatario y varios integrantes de su gabinete se encuentran bajo escrutinio por sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
Según Trump, la decisión de hacer pública la información responde “al gran interés” que existe en torno al tema. El impulso por divulgar expedientes sobre supuestos eventos extraterrestres contrasta con la atención que su administración ha dedicado a los señalamientos que lo relacionan, junto con parte de su equipo, con el círculo cercano de Epstein.
Después de que Trump ordenara la desclasificación de los archivos vinculados a Epstein a finales del año pasado, el Departamento de Justicia ha liberado más de 3 millones de documentos. En ellos se citan presuntos vínculos entre al menos media docena de altos funcionarios del actual gobierno y el empresario, de acuerdo con una revisión realizada por NBC News.
Entre los funcionarios mencionados figuran Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid; Stephen Feinberg, subsecretario de Defensa; Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos; Howard Lutnick, secretario de Comercio, y John Phelan, secretario de la Marina.
La investigación precisa que el grado de relación de cada persona con Epstein varía de manera significativa. No obstante, subraya que Donald Trump es citado “miles de veces” en los expedientes. El presidente ha reconocido que mantuvo una relación prolongada con el financiero, aunque sostiene que hacia el año 2005 rompió todo contacto al percatarse de sus conductas inapropiadas.
Hasta ahora, Trump no enfrenta acusaciones formales por delitos vinculados con Epstein. Sin embargo, las conexiones de algunos integrantes de su gabinete han generado dudas y cuestionamientos sobre el alcance de su cercanía con el empresario y sobre la actuación del gobierno en torno al caso.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ha comparecido ante el Congreso en diversas audiencias para explicar la gestión del Departamento de Justicia respecto a los archivos. En la más reciente, celebrada el 11 de febrero, fue interrogada por el Comité Judicial de la Cámara de Representantes acerca del manejo de los documentos y sobre posibles actos de encubrimiento en favor del mandatario.
Bondi y Trump en la mira por el caso Epstein
Durante la sesión, respondió a los legisladores demócratas con sarcasmo y evasivas, manteniendo una postura firme en defensa de Trump. Jamie Raskin, el demócrata de mayor rango en la comisión, planteó la posibilidad de que el Departamento de Justicia hubiera manipulado el archivo para proteger a determinadas personas presuntamente involucradas en la red de tráfico sexual de Epstein. En respuesta, Bondi calificó al congresista como “abogado fracasado y perdedor” y afirmó que Trump es “el presidente más transparente de la historia”.
La representante demócrata Pramila Jayapal adoptó una postura similar. Acusó a la fiscal de no salvaguardar a las víctimas al publicar expedientes que contenían información personal sensible y, en cambio, encubrir a individuos poderosos con presuntos vínculos con Trump, cuyas identidades habrían sido tachadas en los documentos difundidos.
Jayapal exigió una disculpa directa a las víctimas, presentes en la sesión, por la exposición de sus datos. Bondi rechazó la petición y aludió a Merrick Garland, quien ocupó el cargo de fiscal general durante la administración de Joe Biden. “¿Por qué no le preguntó esto a Merrick Garland dos veces cuando él estaba en mi silla? No voy a participar en sus dramas. Nadie le preguntó a Garland sobre Epstein durante los últimos cuatro años”, respondió.



